Infidencias y confidencias del 15 de febrero de 2026

Glosas de la realidad política y social de Panamá del 15 de febrero de 2026. Y al que le cae el guante, que se lo aguante
  • domingo 15 de febrero de 2026 - 12:00 AM

Carnaval de la city. El Chalcalde realizó la hazaña de darle parking a la gente en los carnavales en la city. Los culecos sin reinas ni besitos fueron la tónica. Hay cosas que no se pueden eludir, esta es terapia del pueblus. Guaro y campana.

Tranque madre. Necios preguntando si realmente no hay chenchén en el bolsillo y ese traque infernal que se vivieron ayer los que cruzaron el puente rumbo a las provincias. Sarna con gusto no pica.

Investigaciones. Por la Udelas hay una bomba que viene bajando con el tema de los juristas de saco sudado que litigan en horas laborables y cobran jugosos salarios. Ya la procu se pronunció y viene bajando el nivelador.

Alborotados. En la fiesta de Domitila de la City las cosas no andan bien. Los artistas del patio fueron reemplazados por los foráneos que se llevan el chenchén y en la otra esquina no hay maná para pagar a los músicos.

Le dan calle. Zurdos y similares estaban divulgando que a Jaimito el chiricano que estaba en la Joya le aflojaron la medida carcelaria por depósito domiciliario y dispositivo electrónico para ver hacia dónde se mueve.

Juicio oral. Uno que no tuvo la misma suerte fue el dirigente de la comarca que lo sentaran en el banquillo de los acusados por 4 delitos. Uno es apología del delito. Y Toribín tiene dos casos también en investigación.

Bolsillo delgadito. En una conversación entre jubilosos hablaban que los estadios de béisbol quedaron vacíos en el torneo juvenil por el aumento de los productos de la canasta básica. Tan esperando con ansias el Cepadem.

Cuesta arriba. En el Oncológico hay pacientes que llegan a las 4:00 a.m. y salen de las citas a las 2:00 p.m. La ola de pacientes crece día a día y en algunas áreas se dañan los aires, las ventanas no abren y la gente se sancocha. Serán 2 o 3 años para la mudanza total.

Ojo Satanás. Exfuncionarios de la Loto están pintados de guerra porque no les quieren soltar el chenchén de las prestaciones laborales adeudadas y la prima de antigüedad. Los están mareando como chiquillos, y no es por falta de billete. Tienen año y medio en ese relajo.

Dos castas. Dicen que los asistentes del burgomaestre de David ganan 1,600 palos de salario mensual. Los que antes ocupaban esos cargos ganaban 700 palitos. Y esos no tienen problemas en cobrar la quincena, como la canalla municipal que tiene que esperar días.

Sin chenchén. Por la esquina de Petro el consejo de estado le tumbó el aumento del salario mínimo del 23% que debió empezar este año. Dicen que el tanganazo vino porque no justifica de dónde sale ese chechén para ese aumento, el más alto del país vecino.