• lunes 24 de agosto de 2026 - 12:00 AM

Violencia que trae violencia

No, esta vez no hablamos del violento Gobierno de la Dictadura, nos referimos a la violencia institucional que, en instituciones formadoras de médicos como especialistas, puede llegar a pasar. Lamentablemente hay personas, que no pueden tener una mínima cuota de poder sobre otros, pues sacan su verdadero “yo” déspota y dictatorial, maltratando de forma injusta a colaboradores.

Esta violencia entre trabajadores, si bien puede ser también patrones copiados de otras autoridades o jefes, también los hay quienes lo sacan de la espontaneidad de una mente atormentada, por salarios o extras atrasados en recibir, cuentas por pagar, inestabilidad de parejas o familias, mal ambiente laboral de alta exigencia y pocos insumos.

Por más eminencia profesional que se sea o se crea un jefe, no puede promover la “gerencia del grito”, debe promover es el análisis y solución de problemas como equipo, por el bien de nuestros pacientes, sin despedazar al personal en ese camino. Y aunque en salud tenemos críticos que alaban la reducción de incentivos, como el médico refrigerado que dijo que “no es posible que todos los médicos se ganen incentivos en navidad”, pero él y sus amigos nunca se han fajado a dar salud en medio del caos del sistema público, solo ven en lo privado. No funcionan las cosas si no te pones en el lugar del otro, rompamos el ciclo de la violencia.

No estamos tampoco avalando, esa cultura de cristal de algunos jóvenes que no toleran regaño ni correcciones, pues todos debemos pulirnos para dar lo mejor por la salud. Dios ayúdanos a ser mejores guías de los jóvenes.