• miércoles 16 de septiembre de 2026 - 12:00 AM

Actos humanos, de Han Kang

Hay historias que en una primera revisión son distantes geográficamente, pero, cuando analizamos el comportamiento humano en determinadas circunstancias, se acorta la distancia entre ellas.

Actos humanos, de la premiada autora surcoreana Han Kang, nos describe la brutal represión que sufrió la población de Gwangju en mayo de 1980.

Esta obra no se centra en describir solo la barbarie, sino que analiza también la relación entre el individuo y su entorno. «Yo soy yo y mi circunstancia y, si no la salvo a ella, no me salvo yo» (Ortega y Gasset). El escenario, la puesta de la alfombra, no es un espacio inerte, sino todo lo contrario, puede moldear la conducta y penetrar en una sociedad como la ciudad de plástico de Blades.

Esta novela penetra en los espacios de la condición humana a través del trauma colectivo, cuestionando la violencia que puede infringir una persona a otra y, a la vez, la capacidad de empatía, dignidad y memoria que pueda existir entre humanos.

Cuando hablamos de trauma colectivo, la brecha de mi memoria se acorta al pensar en mi país y el trauma de la invasión a Panamá, o en el golpe de Chile, la represión en Argentina, en Venezuela, etc.

La barbarie descrita en esta obra se presenta como un engranaje frío y sistemático en que se despoja el ciudadano desde su condición de persona. El dolor infringido a los estudiantes universitarios lo vemos replicar de forma mundial y atemporal.

Frente a la oscuridad, también emergen estadios de grandeza humana, en donde unos jóvenes les devuelven la dignidad a los muertos. Al terminar de leer esta obra, las distancias se acortan y la conciencia se expande.