- domingo 06 de marzo de 2022 - 12:00 AM
Ucrania y la pasión política
Los noticieros y las redes, han permitido que los panameños, empecemos a conocer a Ucrania y a Rusia, pueblos del viejo mundo, muchos más viejos que Panamá, por una guerra que siembra la muerte en sus pueblos.
Puttin es un nacionalista y Zelenski también. Se enfrascan en una guerra, tratando de construir los viejos sueños políticos. Unos, Ucrania, exigiendo la libertad de escoger a sus amigos y construir su futuro con las riquezas de sus suelos, el otro, Puttin a nombre de Rusia, la vieja Rusia, quiere reconstruir el todopoderoso Imperio Ruso o la unión de las repúblicas soviéticas, que convirtieron a Rusia y a sus aliados en un poderoso imperio, que se repartía las influencias políticas del mundo y decidía la suerte de muchos pueblos.
Los imperios tienen sus propios intereses y los pueblos pequeños también los suyos. Todos se arropan con las Utopías Occidentales desde los tiempos de Santo Tomás a Carlos Marx.
Y ahora, los panameños, ‘expertos' en los temas internacionales y en la historia de Rusia y Ucrania, nos apasionamos de un lado y de otro, siempre odiando, al contrario, exagerando, mintiendo muchas veces para hacer prevalecer nuestras opiniones cargadas de sectarismo político e ideológico.
Los panameños, debemos ser un poco más consecuente con lo que exigimos: no queremos intervención extranjera en nuestro suelo y muchos critican a los EE.UU. por el Paragua del Pentágono y la intervención militar de diciembre de 1989, pero aplaudimos a rabiar la entrada de Rusia en el territorio independiente de Ucrania y la excusa de Puttin es replicada por la izquierda internacional, de la cual no se escapa la panameña, derrotar al ‘nuevo fascismo y nazismo ucraniano'. El intervencionismo militar, siempre con sus excusas, unos para imponer la ‘democracia' y los otros, AHORA, para derrotar al ‘fascismo y nazismo' que acaban de resucitar en Ucrania, para justificar el baño de sangre de los tanques rusos, pero Ucrania saldrá de esta prueba llena de héroes y de mártires.
Ucrania tiene derecho, al igual que Panamá de construir su propio futuro. Nosotros debemos abogar por la PAZ. Debemos pedir el DIÁLOGO y desear los ACUERDOS políticos.
Mientras tanto, dejemos a un lado nuestras pasiones y no envenenemos más nuestros corazones.
CÓNSUL DE PANAMÁ EN PERÚ