- jueves 07 de abril de 2022 - 12:00 AM
Trasladar el Oncológico sin visión de futuro
Hace años venimos escribiendo artículos que guardan relación directa con el Instituto Oncológico Nacional y el interés de algunos gobiernos de mudarlo, en complicidad con algunos empresarios.
Se desconoce la intención real y el uso que pudieran querer darle al lugar de los terrenos donde está actualmente ubicado. Lo cierto es que siempre -con este interés descabellado- se prevé distanciar la atención médica de los pacientes de cáncer.
Pareciera que tanto los pacientes de cáncer, personal médico, administrativo y parientes de pacientes, pudieran tener comprometido no solo su tiempo y su situación económica también su vida, si logran el traslado a Chivo Chivo, por efectos de la distancia y los permanentes tranques, sea por las horas pico o los constantes accidentes.
Si la construcción, es obligatoria por efectos de espacio, deben buscarse alternativas que permitan acceso rápido a la gran mayoría de los pacientes, mientras construyen hospitales pequeños, en provincias, para atención directa y oportuna.
Existen terrenos -en los alrededores del distrito de Panamá- que pudieran ser utilizados para esta construcción. Tal es el caso de los terrenos que albergan las edificaciones de la Cárcel de Mujeres o el Hospital Psiquiátrico -terrenos que al parecer son de gran tamaño para la edificación del Oncológico con suficientes estacionamientos y quizás un helipuerto-.
Construir el Oncológico, si esa es la posición de gobierno, debe ser en un lugar concéntrico, de fácil acceso cuya ubicación reúna condiciones propicias por su cercanía a las autopistas y principales avenidas.
Una gran desventaja de dicho hospital en Chivo Chivo, es el transporte, especialmente para los que no tienen vehículo (quizás el 80% de los pacientes de cáncer del ION) y ¿Qué de sus familiares?
La Cárcel de Mujeres pudiera construirse en Chivo Chivo o cualquier otra ubicación, toda vez que su condición es diferente a los enfermos de cáncer. La comunidad espera una sabía determinación de quiénes llevan adelante el proyecto y no una decisión política ni de ventajas por la inversión. Dios te salve, Panamá.
Economista, educador, y humanista.