- viernes 27 de marzo de 2026 - 12:00 AM
Todo al revés
Uno se da cuenta que todo esta mal en un país cuando va al supermercado y la empacadora no puede recibir la propina por yappy, porque el banco le bloqueó la cuenta por recibir de forma constante transferencias menores, producto de la actividad propia de su forma de sustento.
Hablamos de alguien que recibe como contraprestación de sus servicios un sencillo por llevar los paquetes al vehículo del comprador, por lo general esa acción ronda entre 1 dólar a 2 dólares por transacción.Resulta una paradoja escuchar como acciones ridículas e insensatas forman parte de los obstáculos que a diario tienen que enfrentar miles de panameños dentro de un sistema que los trata como culpables hasta que demuestren lo contrario.
La presunción de que los pocos dólares que gana un ciudadano al día son mal habidos por parte de la banca local, genera una distorsión con la realidad del país, ya que Panamá se ha convertido en una de las naciones con el costo de vida más caro de Latinoamérica.
Lo que debe generar diariamente una familia que vive en Panamá, arropa una cifra elevada, por lo que presumir que alguien tenga que ganar determinada cantidad de dinero al día para sobrevivir, no debe ser motivo de ningún cuestionamiento por parte del sector bancario.
Los estándares con los que deberían fijarse las alertas bancarias tendrían que sobrepasar, significativamente, cifras que superen el mínimo razonable que se requiere para subsistir en un país tan costoso.
La banca local debería estar más pendiente de las transacciones que realizan funcionarios públicos y sus allegados en el sector financiero, así como los movimientos bancarios millonarios que realizan algunos naturales y personas jurídicas, que luego nos saltan a la vista con cada escándalo de corrupción o trama policiaca derivada del crimen organizado y del narcotráfico.
A diario son señalados individuos y organizaciones por millones de dólares, sin que los bancos tengan la mínima responsabilidad por recibir y lucrar sospechosamente con estos dineros mal habidos.
Periodista