- jueves 31 de enero de 2019 - 12:00 AM
Soy de la JNE
Humberto Castillo me comunicó que al magistrado presidente del TE, Heriberto Araúz, le interesaba hablar conmigo. -¿Qué quiere ese paisano?- inquirí.
Mitad diplomático mitad luchador sumo, Humberto cerró la conversación. –Él le va a explicar-. Humberto está más graduado que un termómetro: periodista titulado, abogado titulado.
Un día me telefoneó el paisano –davideño- y colega profesor. Lo conocí en pasillos de la Universidad Latina y como docente viajero. Me interroga si pertenezco a algún partido. Le respondo: -no y no tengo nada en contra de los partidos-. Me pregunta si tendría inconveniente de ser integrante de la Junta Nacional de Escrutinio (JNE). Ni se me ocurrió responder ‘no'. Lo sentí como un llamado patriótico, como al bautizo o funeral al que no se puede faltar. Aclaró que se trataba de una invitación que solo se formalizaría tras la consulta a los partidos políticos. Demandó el envío de mi CV. El cargo es ad honórem y voluntario.
El magistrado Eduardo Valdés, semanas después, me convoca a una reunión en la formalizaría la invitación, me suministraría bibliografía y explicaría los alcances de la designación. Cuando iba a ingresar a su despacho, me tropecé con mi amiga Rossana Castrellón, hoy presidenta de la JNE, abogada, empresaria y colega fundadora del think tank Trinka, que presido.
Fui posesionado y posicionado, junto con prestantes colegas (somos 9), el 22 de noviembre, por el magistrado Araúz, ante los otros dos magistrados, Juncá y Valdés. Ese día se indicó que fui fichado por ser comunicador y por disponer de solvencia moral y otras historias que están en una ley.
La Junta es autónoma y se gobierna sola, aunque con el apoyo del TE, y aceita muy bien su estrategia, con meses de antelación, para, sin mirar quién y quiénes, se sume, en forma estricta, los votos emitidos para presidente y vicepresidente y diputados ante el Parlacen. En marzo, se unirán representantes de candidatos presidenciales.
Otros 40.000 ciudadanos no inscritos en partidos contarán los votos para los demás cargos que serán disputados.
Una colega joven, pero veterana en estas lides, afirma que nos toca defender la voluntad popular con nuestras vidas. No nos toca otra opción. Aunque cada elector tiene muchas opciones en la mesa de votación.
El autor es periodista, filólogo, profesor