- sábado 08 de octubre de 2022 - 12:00 AM
Seguridad social, ¿en intensivo?
Recientemente la Caja de Seguro Social informó a la ciudadanía que recibió del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, el informe de la Valuación Actuarial del Sistema Panameño de Pensiones, elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). A su vez, lo remitió al Órgano Ejecutivo y a la Junta Directiva de los asegurados.
También señalaron, que esperan para presentar el informe ante la mesa del diálogo nacional por la Caja de Seguro Social, que está en receso desde diciembre del 2021, luego que las autoridades del Gobierno gestionara con la OIT un contrato con la OIT para realizar el el análisis y financiero.
El resultado del mismo, no arrojó nada nuevo que la población panameña y los gremios no lo hubiesen manifestado antes. Solamente pareciese, que querían escuchar de otras personas, la triste realidad del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), que está en estado comatoso y entubado en cuidados intensivos, haciendo una metáfora de un paciente con covid-19, que dentro de pocos años se le acaban los fondos para pagar las pensiones.
El programa de IVM es aquel dirigido a pagar prestaciones en dinero, en forma de pensiones o indemnizaciones en casos como: cuando sufra una enfermedad invalidante que no le permita seguir trabajando y que no sea víctima de una enfermedad o accidente laboral.
Según los entendidos, se requiere de una urgente revisión de este programa, porque se calcula que los fondos existentes solo alcanzan para pagar unos cuantos más. Ante esta cruda realidad, gremios como la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) han hecho un llamado al presidente Laurentino Cortizo, ha tomar decisiones profundas y realizar los cambios en su estructura administrativa, para salvar el programa de Invalidez, Vejez y Muerte.
Estamos a escasos tres meses para finalizar el año 2022 y entrar al año 2023, un año preelectoral donde generalmente, por experiencias anteriores, las decisiones trascendentales tienen su costo político, ojalá sea la excepción.
PERIODISTA Y PROFESOR