• martes 28 de junio de 2011 - 12:00 AM

Sectarismo en el Colegio Nacional de Abogados

Los síntomas del debilitamiento creciente del Colegio Nacional de Abogados los percibe todo el mundo, menos las dirigencias tradicionale...

Los síntomas del debilitamiento creciente del Colegio Nacional de Abogados los percibe todo el mundo, menos las dirigencias tradicionales de los últimos 20 años. Estos grupos pretenden atrapar las simpatías del electorado a través de diferentes opciones electorales, alzando unos las banderas de la ‘reelección’, y otros proponiendo transformaciones que se inspiran en el fracasado discurso gremialista. Indiscutiblemente que después de tanto tiempo al frente del Colegio, algunos logros habrán alcanzado, misma que en su conjunto no han logrado fortalecer la imagen del colectivo, o han pasado desapercibidos ante los abogados por carecer de impacto en los intereses de ‘la base’.

La participación de Juan Carlos Araúz y la notoria aceptación de sus propuestas amenaza con poner fin a años y años de control de ‘las roscas’. A los clanes históricos que le adversan, no les interesa discutir sus planteamientos, pues prefieren recurrir al ‘juego sucio’ de la descalificación personal. Los que desconocen el valor y pujanza de las nuevas generaciones de abogados cometen un imperdonable error de cálculo, pues sin darse cuenta generan una confrontación de ‘viejos contra jóvenes’, de la que saldrían mal librados, pues estos, aritméticamente, son mayoría. Es imperativo hacerle espacio a los jóvenes, y los adultos debemos mantenernos a prudente distancia aportando nuestro consejo y experiencia. Su máxima osadía está en que pretende abrir las puertas del Colegio a la participación de todos los abogados, para romper con la nefasta práctica que hizo de la oportunidad de intervenir un privilegio reservado para los fieles y leales ‘a las roscas’.

Todos aspiramos a que el Colegio Nacional de Abogados siga emitiendo vibrantes comunicados públicos y tomando parte en importantes comisiones oficiales, dictando seminarios y conferencias, pero sobre todo, comprometido con la defensa efectiva del ejercicio de la abogacía, el respeto a la estabilidad del abogado al servicio del Estado y la conquista de su justa escala salarial. Los abogados no estamos exentos de las tensiones que crea la crisis política y económica, y como en su mayoría integran la clase media profesional, nos afecta directamente los problemas del alto costo de la vida. Con las salvedades del caso, me identifico con el método de lucha reivindicativa de médicos y docentes, y repudio la inmovilización absoluta a la que nos condenaron las dirigencias gremialistas del pasado.

EL AUTOR ES ABOGADO