• domingo 22 de julio de 2012 - 12:00 AM

Santa Librada

Cada año toma más fuerza la actividad de Santa Librada en San Miguelito. Recuerdo hace 15 años cuando salimos desde Las Tablas, en Los S...

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Cada año toma más fuerza la actividad de Santa Librada en San Miguelito. Recuerdo hace 15 años cuando salimos desde Las Tablas, en Los Santos, donde monseñor José Dimas Cedeño presidió la Eucaristía y bendijo a esta imagen que hoy está en el corregimiento Omar Torrijos Herrera de San Miguelito en la iglesia Transfiguración del Señor.

La trasladamos en helicóptero; estábamos con el padre Oscar, quien por muchos años fue párroco de esta iglesia. Entre San Isidro y la entrada de Santa Librada construimos una réplica pequeña de la iglesia de Las Tablas, la edificamos para que residentes de Los Santos que han emigrado a San Miguelito pudiesen tener cerca a la Patrona de su pueblo.

Cuenta la historia que Santa Librada era una de nueve hermanas nacidas en un mismo parto, en el siglo VIII. Siendo niña, fue prometida en matrimonio por su padre el rey de Portugal. Para evitar el casamiento indeseado, tomó voto de virginidad y oró a Dios para que la convirtiera en un ser repulsivo. En respuesta a sus oraciones, le creció barba y vello en todo el cuerpo, con lo cual el rey musulmán rompió el compromiso y partió. Lleno de ira, el padre de Wilgefortis (Santa Librada) la mandó crucificar. Su sacrificio no fue en vano y mucha gente la venera; qué hermoso es escuchar los tamboritos, ver los fuegos artificiales y el reencuentro de tanta gente del interior y cómo han contagiado a los capitalinos para que participen y formen parte de esta celebración. Me gusta compartir esta historia por lo bonita que es y porque muchos piensan que los que estamos en la actividad política, no debiésemos participar en actividades como esta.

Quiero recordar las palabras del cardenal Madariaga de Honduras, donde señala que ‘política e Iglesia tienen objetivos comunes: el bien común’. En verdad, lo que debemos recuperar es la ética, la solidaridad, el respeto, la confianza. Nos decía también que la política es una ciencia, hay que prepararse para involucrarse en ella y tomar correctamente las decisiones cuando sea necesario. Señaló además, que la educación es la mejor opción para salir de la pobreza. Por eso es que hay que exigir una educación de calidad para que nuestros países tengan políticas públicas que eleven la calidad de vida del ciudadano. Los valores no se negocian.

Con estas costumbres tradicionales se venera a nuestra Santa Librada, ‘La Moñona’ como la definen los hermanos santeños. Queda demostrado una vez más que la devoción mueve el desprendimiento de la fe cristiana.

* EX CANDIDATA PRESIDENCIAL