- viernes 21 de abril de 2017 - 12:00 AM
Sangre, luto y dolor
La ola de violencia que azota el país, no es más que el reflejo de lo rápido que evoluciona el crimen organizado y lo lento que reacciona el estamento de seguridad nacional. El arsenal utilizado para el homicidio en Colón del futbolista Amílcar Henríquez, es una muestra de ello. Mientras el hampa se arma como ejército, la Policía Nacional hace rondas con pito, pistola y tolete.
En algunas ocasiones que el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) interviene en los barrios, se siente la diferencia y un poco más de respeto. Los maleantes y criminales trabajan bajo estructuras organizadas, que saben cómo despistar y vulnerar el esquema predecible de los estamentos rígidos de nuestras instituciones de seguridad y justicia.
Para asesinar a Amílcar, los sicarios sabían que involucrar a menores de edad sería lo ideal para sus fines, ya que el grado de impunidad que ofrece la ley de menores, ablandaría las consecuencias en caso de que se capturara a los autores materiales del homicidio, sobre todo, cuando en este caso, se presume, existen otros autores intelectuales del crimen.
Todos los días en Panamá matan en los barrios, sin embargo, no todos los homicidios tienen la misma repercusión, por no ser figuras públicas. Es hora de comprender, como país, que no se puede administrar la seguridad nacional, en función de los parámetros de la burocracia estatal. La Contraloría General de la Nación debe contener en sus lineamientos de fiscalización controles posteriores en esta materia.
No se trata de no rendir cuentas, como pretendió la pasada administración de gobierno, que negoció con radares y demás tecnologías, bajo el pretexto de que eran temas de seguridad nacional, por lo que no darían detalles de las contrataciones públicas hechas en dicha materia.
La seguridad es el principal problema que aqueja en este momento a la mayoría de los panameños. Es hora de revisar si esto se arregla con más tongos o si tenemos que invertir en tecnología e inteligencia.
*Periodista