• domingo 12 de julio de 2015 - 12:00 AM

¿Qué más querían saber de nosotros?

Lamentablemente, también hay quienes parecen estar protegidos, pues no se les ha hecho proceso alguno

Reportes internacionales informan que Panamá, Colombia, Ecuador, Chile, Honduras, México y Marruecos forman parte de los 21 países cuyos gobiernos contrataron a una compañía italiana para escuchar llamadas de celulares y obtener información de las computadoras de sus opositores y de diferentes actores de la sociedad.

La técnica consistía en un complejo sistema de control remoto con sede en Milán; en Panamá fue contratada desde el 2011, y como era equipo de ‘seguridad ciudadana y del Estado,' la compra fue directa y revisada solo por el Ministerio de la Presidencia.

El objetivo de este seguimiento eran 40 personas; los presuntamente involucrados en el mismo: secretarios del Consejo de Seguridad (Garuz y Pérez); ministros (Henríquez y Papadimitriu); y el propio Martinelli.

¿Qué más querían saber de la vida privada y política de las personas? Ya tenían controlada la Asamblea, como posteriormente fue denunciado y conocido todo (o casi todo) sobre los tránsfugas.

Hoy se conoce también que algunos empresarios participaron de los negociados en los sobrecostos y facturas alteradas por servicios y productos que se pagaban sin corresponder a lo acordado. Había una red para estafar al Estado; detectados por los tribunales, hasta el momento, hay más de 150 millones de dólares en desfalco.

Se podría decir que las personas detrás de todo esto, no solo son deshonestas, sino enfermas espiritualmente. ¿Tanto poder para qué? Hoy sus nombres están desprestigiados, algunos privados de libertad y hasta el expresidente anda fugitivo.

Lamentablemente, también hay quienes parecen estar protegidos, pues no se les ha hecho proceso alguno, mientras se presume que están involucrados en el saqueo de las arcas públicas.

Con el fin de combatir el narcotráfico, se compró equipo que no funciona; hoy estamos en disputa con otra empresa italiana, Finmeccanica.

Preocupante es que estos equipos de seguimiento se perdieron después de las elecciones de 2014, y nadie sabe dónde están. ¿Quién los tiene y cuál es su uso actualmente?

La privacidad es un derecho fundamental del individuo. Hagámoslo respetar y que los responsables sean juzgados.

* Excandidata Presidencial por el PRD