- miércoles 23 de marzo de 2011 - 12:00 AM
La ONU, petróleo y el saqueo árabe
No nos llamemos engaños. Lo que buscan estos nuevos cruzados llevando guerras de conquista y de moderno coloniaje al Medio Oriente no es lo que pregonan las grandes potencias, con Estados Unidos a la cabeza, o sea de llevar la libertad, la democracia y la ‘civilización’ de los países árabes, unos gobernados por sátrapas milenarias y en algunos casos, como el de Libia, dirigidos por mandatarios progresistas.
La realidad es muy diferente: las reservas del oro negro de Occidente se están agotando y los países industrializados como Inglaterra, Estados Unidos, Francia, Italia, el objetivo es unirse para controlar el petróleo árabe a través de una cruzada.
La alianza formada por los países de la OTAN, dirigida por Estados Unidos, quieren repetir la guerra sucia que los llevó a la conquista, muy discutida, de Irak e Afganistán. Ahora llevan la guerra a Libia, uno de los mayores productores de petróleo del mundo. Ya los occidentales llevaron a cabo una pequeña cruzada en la década del cuarenta y que concluyó con la formación del Estado de Israel. Ahora quieren dominar todos los países musulmanes que no estén dispuestos a compartir su petróleo con Occidente.
Esta guerra de rapiña tiene raíces en la Alta Edad Media, exactamente en los siglos XII y XIII, cuando el Papa Urbano II convocó a la primera cruzada, dizque con el propósito de rescatar los santos lugares y en especial la ciudad santa de Jerusalén, pero lo que buscaban los reyes occidentales y el Papa eran las riquezas de los musulmanes. Pero a pesar de llevar ocho cruzadas para combatir a los musulmanes, no lograron sus nefastos propósitos.
Los cruzados de esta época, además de ambicionar el oro negro, quieren fortalecer a Israel que se haya amenazada por países como Siria e Irán.
Este último tiene poderío atómico. Por estos motivos han emprendido la conquista de Libia y al triunfar en este país, esperan que se haga realidad la teoría del dominó y caigan los demás países árabes, ‘la guerra será sangrienta’.
Es una guerra, que desgraciadamente, nos afectará a los países latinoamericanos. Ya tienen el enclave de Israel y a un poderoso aliado Arabia Saudita, con su rey marioneta, el más corrupto de Oriente, Fahd Ibn Abd al-Azis.
¿Acaso esta guerra será el principio de la Tercera Guerra Mundial?
EL AUTOR ES PERIODISTA Y DOCENTE UNIVERSITARIO