• martes 26 de septiembre de 2023 - 8:28 AM

Panamá, un país de escándalos

En esas actividades juveniles patrocinadas por políticos jamás debería consentirse que los chicos vayan solos

En un recorrido por los medios tradicionales y las redes sociales comprobé que la noticia más comentada es sobre la adolescente que se encuentra hospitalizada. Al parecer, luego de participar en la Asamblea Juvenil, mostró signos perturbadores como si estuviera drogada. Y los más triste es que, dentro de ese estado, lanzaba frases duras contra la clase política. Ya se interpuso una demanda sobre este hecho ante la Procuraduría general de la república. Las leyes de protección al menor advierten de sanciones para quienes revelen la identidad de un menor involucrado en hechos como este. Si bien los medios no ponen la cara, ni el nombre de la involucrada solo basta leer, ver y oír algunas señas para saber de quién se trata. Informar sobre el nombre de la mamá y el lugar de residencia ya son pistas fáciles para dar con la joven involucrada. Se trata de una adolescente de 17 años que acudió al llamado de las sesiones de la Asamblea Juvenil. Es una actividad que se realiza desde hace varios con la intención de acercar a la juventud con el trabajo que hacen los diputados. Para ser parte de esta distinción los escogidos tienen que demostrar dotes de liderazgo y poseer buenas calificaciones. La joven iba para lo que consideró un sueño… estar en una parte del cielo… cuando en realidad lo que vivió fue un infierno. El educador José Ángel Garrido expresa un punto de vista diferente sobre este hecho. Por considerarlo de interés le doy la oportunidad para que otras personas puedan leerlo.

“Creo que hemos descuidado que los procesos administrativos y judiciales deberían someterse a control democrático, pues las reservas para lo único que han servido es para el ocultamiento de delitos y la impunidad de los delincuentes. Conociendo la calidad de los integrantes de la Asamblea y sus secuaces, no me extraña, ni que quieran cooptar a los jóvenes políticamente, ni que estén abusando de ellos físicamente. Tristemente, me atrevo a asegurar que los padres envían a sus hijos a ese mercado de carne humana pensando en alguna ventaja para ellos y para sí mismos; a cambio, cual si lo hicieran a Mefistófeles, quedan entregándoles el alma no de ellos solamente, sino de sus hijos; y los que tienen poder, abusan de él tarde o temprano. (¿Quién es Mefistófeles? Es comúnmente considerado como un subordinado de Satanás encargado de capturar almas, o bien como un personaje tipo de Satanás mismo.)

En esas actividades juveniles patrocinadas por políticos jamás debería consentirse que los chicos vayan solos. Padres y tutores deben estar cerca para cuidar de ellos y servir de contrapeso mental para salvaguardar sus conciencias. Eso es parte del control democrático, pero en esta sociedad mojigata donde pululan supuestos defensores de la familia, resulta que hay padres que arrojan a sus propios hijos a las fauces de delincuentes de cuello blanco, para luego lamentar su negligencia paternal.” Hasta aquí la cita.

Interpreto que el comentario de este profesor es para referirse a hechos globales con iguales ribetes donde los padres de familia son, tal vez, una especie de tapadera que guardan silencio por lo que pasa. En el tema que tratamos, es posible que esta no sea la razón de lo ocurrido con la joven de 17 años. ¿Qué pasó y cuáles fueron las motivaciones? De eso se encargarán los operadores de la justicia. Siempre será positivo tener fiscales y jueces fuertes, dueños de una sólida moral para que, en este y otros casos, la ciudadanía tenga la seguridad de que se hará justicia. Hoy hay una madre desconsolada, un hogar donde el panorama es muy distinto al que se vivía antes del 13 de este mes. En esa fecha la joven fue llevada por su madre a las instancias oficiales en La Chorrera para que iniciara la experiencia de la Asamblea Juvenil. En el camino algo pasó que terminó con un desenlace no esperado. ¡Que el peso de la ley terrenal y divina le caiga a quien resulte involucrado en este episodio bochornoso!