• domingo 08 de febrero de 2026 - 12:00 AM

¡No muerde!

...Y de repente un día de suerte! ese es el estribillo de la canción de Alejandra Guzmán que tarareaba mientras caminaba junto a mi sobrino Ian Alejandro por una de las aceras de la comunidad cuando un perro asomaba completamente su cara fuera de la rejilla y ladraba sin cesar. El susto del niño fue mayúsculo siendo su intención correr hacia la calle. ¡Peligro!. La dueña al ver la situación solo decía una y otra vez: ¡No muerde!. ¿Será que no tiene dientes? Le pregunté con ironía. En fin, la calle nos dio acogida y reanudamos la marcha. La idea es seguir activos y positivos.

Este hecho motiva a hablar del cuidado responsable de animales domésticos, la seguridad de ellos y de quienes les rodean. Proporcionar un refugio seguro, dieta equilibrada, acceso constante a agua limpia, higiene regular, ejercicio diario figuran en la lista para cumplir con este cometido.

Sin embargo, vale recordar que el dueño debe velar por normas básicas de convivencia vecinal, recordando que las aceras son servidumbre y que el acceso debe ser libre y sin complicaciones. Eso involucra evitar que mascotas asomen sus caras fuera de ese recinto en actitud amenazante. Ojo: No es culpa del animal. Como dueño evite dificultades.

Y aunque no haya cifras consolidadas de casos particulares como estos, sí existen testimonios de vecinos que, practicando deporte o simplemente recorriendo las aceras han experimentado “mordiscos”, en circunstancias como las planteadas.

Recordemos entonces que la conciliación de las partes tiene como elemento común: la paz. Así que una vez más le decimos: Tome control de su mascota, evite problemas y demuestre amor, garantizando su bienestar emocional. ¡Y la de los vecinos también!.