• sábado 28 de febrero de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Mirando cifras y esperando el chenchén

El anuncio del Ejecutivo sobre la creación de 111,000 nuevos empleos y una reducción histórica del déficit fiscal suena, en papel, como la partitura de una sinfonía perfecta. Desde Puerto Armuelles, el presidente José Raúl Mulino habló de una hoja de ruta donde la disciplina fiscal y la inversión en infraestructura —como el Puerto Multimodal— son los pilares de una “aceleración económica” que busca devolverle la confianza a los mercados internacionales.

Pero... ¿cuánto de todo este análisis, incluyendo conceptos de economía y macroeconomía, son entendibles para el pueblo, o impactan de manera real en el bolsillo del panameño?

Es innegable que los indicadores macroeconómicos son positivos y que alejan los fantasmas de la inestabilidad financiera. Sin embargo, existe una brecha peligrosa entre las gráficas de Excel de la Presidencia y la realidad en el carrito del supermercado.

Para el panameño de a pie, la “disciplina fiscal” no tiene mayor signifiado, mientras el costo de la vida no dé tregua. El reto del Gobierno no termina con atraer inversionistas. El verdadero examen se aprueba cuando ese crecimiento económico deja de ser una cifra y se traduce en poder adquisitivo real. La ciudadanía celebra la inversión, pero sigue pendiente de la promesa de más chenchén.