• sábado 16 de mayo de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Mermados en sus condiciones por la espera

Sonó el primer campanazo y el transporte público en Panamá sigue contra las cuerdas, arrinconado por un rival que no da tregua: el caos. En este tinglado urbano, el usuario es el boxeador de la categoría peso pluma que sale a fajarse todos los días, sin técnica ni protección, contra el peso completo de un sistema deficiente.

El monarca del transporte, que prometió ser el gran campeón de la modernización, hoy parece un peleador cansado, con frecuencias tan lentas que obligan al pasajero a quemar toda su condición física en una extenuante espera bajo el sol o la lluvia.

Para colmo de males, los “piratas” entran al relevo de forma ilegal, soltando golpes bajos al bolsillo con tarifas que no regula ninguna comisión de boxeo.

En el segundo asalto de esta dura contienda, la infraestructura vial se convierte en el réferi que juega en contra. El congestionamiento vehicular es un gancho al hígado diario que paraliza las arterias de la ciudad, haciendo que un trayecto que debería durar veinte minutos se extienda a un combate de 12 asaltos de pura frustración.

Para el asalto final, el campeón de la Triple T necesita amarrarse bien los guantes y cambiar de estrategia antes de que nos canten el nocaut definitivo. No se puede seguir esquivando el problema con paños tibios.