- miércoles 02 de diciembre de 2020 - 12:00 AM
Se marchan los guías espirituales
A finales de la década de los 80 un puñado de dirigentes de nuestra primera escuela sindical, la Central Istmeña de Trabajadores (C.I.T.) quienes estábamos dispuestos a realizar cambios radicales en las estructuras directivas de aquella organización, encontramos como guías espirituales en la Iglesia Católica que por aquellos tiempos mantenía una posición radical en favor de los más desprotegidos en las figuras de los sacerdotes Fernando Guardia Jaén, Norberto Night, Aslehy Urias.
Estos 3 sacerdotes, quienes partieron al más allá al encuentro con el Creador, fueron quienes guiaron y profundizaron los valores éticos y morales en la dirigencia de la Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá (CGTP) de aquella época, cuando nos encontrábamos en la parte más profunda de la dictadura militar.
Recuerdo como si fuera hoy nuestras pláticas y tertulias en el Hogar Monerri de El Chorrillo, en el Instituto de Estudios Sociales (INES) referentes a la realidad nacional, la situación de la clase trabajadora y campesina de nuestro país, los excluidos de la sociedad y el tipo de dirigencia que se requería para intentar cambiar esa realidad de nuestra gente puesto que por aquellas épocas las dirigencias de las 3 centrales sindicales más importantes del país habían tomado partido y mantenían estrechos vínculos con la dictadura militar por lo cual contamos con todo su acompañamiento para intentar recuperar la Central Istmeña.
Por ello nuestra visión desde la CGTP siempre fue la defensa de los más desprotegidos y necesitados y no solo de defensa de la clase trabajadora, puesto que el sindicato debe dar para más que para la reivindicación puntual de los trabajadores, porque esa organización debe ser la voz de aquellos que no la tienen.
Los tres partieron, siendo el último de ellos monseñor Aslehy Urias quien, siendo obispo de la Diócesis de Coclé, nos acompañaba a encuentros con los campesinos de la provincia y disfrutaba de las charlas y orientaciones que ambos brindábamos y él mismo nos dejaba espacio para inculcar valores y pensamientos de la doctrina social de la iglesia.
Cuánta falta hacen hoy por hoy esas orientaciones para las actuales dirigencias quienes han perdido toda mística por el trabajo y el compromiso por los derechos de los trabajadores y la sociedad siendo que muchos están en las mismas solo por intereses muy particulares.
Allá se habrán encontrado con nuestro líder campesino Perseberando Bernal, con Elthon Thonsomp, Luis León, Natividad Batista, Eugenio Muñoz, Ada Luz López de Gordón, Marcos Alarcón, Gilberto González, Héctor Macías y otros tantos que nos ganaron la delantera. Ya imagino esas reuniones celestiales de todos ellos juntos y riéndose como solían hacerlo en los coloquios que organizábamos en lo terrenal. Hasta nuestro próximo encuentro amigos, sus huellas serán imborrables para quienes nos comprometimos con el movimiento igual que lo hicieron ustedes con y desde la iglesia.
EXSECRETARIO GENERAL DE CGTP.