Desde que hacía la campaña electoral, el entonces candidato declaró a los cuatro vientos que sería prioridad de su gobierno sacarnos de las listas, negras o grises, en que nos tienen los países europeos. Pronto se cumplirán dos años del mandato constitucional y todavía seguimos en ellas.
Un titular de ayer en la prensa local da cuenta de que el titular de la cancillería, usando como tribuna el “Foro Unión Europea-Centroamérica”, que periódicamente se celebra entre representantes de la Unión Europea y de los países centroamericanos, “presionó a los embajadores europeos, emplazándoles a que tienen que hacer más por Panamá”. El reclamo, como agrega la nota periodística, estuvo complementado con las conocidas expresiones de rechazo y las quejas por el trato injusto que no merecemos.
Que se aproveche una tribuna como esa para reiterar nuestras quejas en esa materia, no es desacertado; pero, desde luego, es de muy poca utilidad, haberles espetado a los asistentes, frases poco felices, como la siguiente: “Ustedes tienen que hacer más por Panamá porque ahora Panamá hace mucho por ustedes en un momento complicado”.
Salvo que por otras vías se aclare que en ese foro participaban los embajadores de los países que forman la Unión Europea, las reseñas publicadas solo mencionan a la acreditada como su embajadora residente en Panamá y a funcionarios de la secretaría de ese organismo. Por consiguiente, aparte de que ellos, como máximo, transmitan las palabras del señor Martínez Acha, para nada es esperable que pongan empeño en asumir la tarea de ser representantes de Panamá, que este, indebidamente, les demandó.
Habida cuenta de los repetidos viajes que, incluido el presidente, nuestros representantes del más alto nivel han hecho a Europa y teniendo en cuenta, además, que en todos ellos tenemos embajadas, la tarea de promover nuestras demandas es su primerísima responsabilidad. Oportuno seria, por tanto, que en lugar de “paradas retóricas” como las del canciller, recibiéramos información precisa y detallada de las gestiones que se han realizado directamente antes las cancillerías europeas y de sus respectivas reacciones. “Ni las carretas van por delante de los bueyes ni los fusiles disparan por la culata”.