Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega El Siglo en Google ↗️Año tras año, los 1 de julio son la ficción más grande de la politiquería criolla. Igual pasó con Cortizo, Varela, Martinelli y Torrijos para no ir más atrás. Hoy pasa con Mulino.
Inicia la tragicomedia con la instalación de la Asamblea en sus períodos ordinarios. Pasan lista y empiezan las postulaciones. Las mismas palabrerías de siempre. Mensajes demagógicos sin creatividad, ponderando a los postulados con una cursilería que raya en mensajes cínicos.
Este año, los de Vamos-Moca se creyeron el cuento de que podían “convencer” a buena cantidad de politiqueros tradicional y ganar presidencia y vice presidencia. Ilusiones vanas.
Instalan los “elegidos”, parte de la Empresa Criminal que gobierna, cambiando caras, desde 1968. Los de antes, ya están muertos o desactivos por efectos de edad.
En tiempos de comunicación instantánea, usan la anacrónica forma de ir a Presidencia a comunicar que esperan al presidente. Mientras este llega van llegando todos los funcionarios de alta jerarquía de los 3 Órganos del Estado y los medios entrevistan a varios pero es, normalmente, puro blablablá.
Aparece el presidente y arranca el segundo acto de la tragicomedia. Los presidentes de la Asamblea, saliente y entrante, dan discursos más de lo mismo, de lo bueno que hizo uno y de lo que va a hacer la entrante. Antes de esto, un ministro católico, hace lo que llaman “invocación religiosa”. Momento que debiera ser usado, proféticamente, para reprender a los funcionarios que son, por acción u omisión, responsables del caos que es Panamá. Pero no, el religioso pincela ‘deseos de buena fe’, incurriendo en lo dicho en Éxodo 20:7: “uso del nombre de Dios en vano” (invocarlo con falsedad, frivolidad o incoherencia). Esto parece darse todos los años.
Toca el turno al orador principal, el cual sigue la tonada de cuentear. Justifica no haber logrado lo prometido y promete lo mismo u otras cosas.
Algo llamativo fue que no dijo si ‘SÍ’ o si ‘NO’ a la mina. Como dijeron en ‘Debate Abierto’ pasado, Harley Mitchell y Severo Sousa, pareciera que el gobierno está pateando la bola en lo de reactivar la mina. Les preocupará llevarnos al caos?