Hace un par de días, por casualidad, reencontré el libro del famoso escritor Albert Camus y, al volver a leerlo, me quedé “fascinada” ante las recónditas opiniones que encubría en su historia aparentemente sencilla.
Albert Camus fue escritor, filósofo, periodista y Premio Nobel de Literatura en 1957, es uno de los grandes representantes del pensamiento existencialista y del llamado “absurdismo”.
En su obra reflexionó sobre la libertad, la responsabilidad, la amistad, donde se observan las emociones y conflictos que constituyen parte de la experiencia humana. Entre sus novelas más conocidas se encuentran El extranjero, Así empieza, uno de los libros más emblemáticos de la literatura del siglo XX .
«Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé...». Con estas célebres palabras comienza la novela y se presenta Meursault, protagonista de El extranjero, caracterizándose por su indiferencia emocional y su rechazo a fingir sentimientos. Su forma de vivir, alejada de las normas y expectativas sociales, lo convierte en un extraño para los demás. Tras verse involucrado en un asesinato, es juzgado y condenado no solo por el crimen cometido , sino también por su actitud y su negativa a mostrar emociones que realmente no siente.
Este intelectual francés trazó que la existencia no tiene un sentido o intención divina, y que el sufrimiento humano se origina al chocar nuestro deseo de respuestas con la fría indiferencia del universo. Propone que debemos aceptar esta condición sin ilusiones y vivir auténticamente, sin máscaras sociales ni autoengaños.