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Agrega El Siglo en Google ↗️Lo primero que debo puntualizar por respeto a nuestros amables lectores, es que no soy experto en materia deportiva y mucho menos en el Fútbol, no obstante, si tengo mis propias apreciaciones sobre el deporte panameño y de las distintas disciplinas, tratando de estar lo más documentado posible cuando extendemos nuestros análisis y consideraciones al respecto. En este sentido, he creído necesario dejar para los años venideros nuestras reflexiones sobre el futuro de nuestra Selección a escasos 3 días de haber concluido el Mundial 2026, con una España como bi-Campeona del Mundo.
Después de la participación de nuestros muchachos en la gesta mundialista y con el resultado que ya todos sabemos, se imponía una discusión y balance de la Federación así como de la Dirección Técnica deportiva del país, por medio de Pandeportes. Ese análisis necesariamente debía incluir la decisión de si el Técnico Thomas Christiansen, seguía o no al frente de la Roja. Muchas eran las expectativas y al final se impuso el criterio de los Federados mayoritariamente de apostar por renovar la contratación. En este punto, haremos abstracción del tema monetario, ya que todos sabemos que, en el mundo del Fútbol, estos temas son onerosos y eso permite exigir resultados.
Mi apreciación, es que debimos hacer una contratación de un Técnico nuevo, ya que no seríamos ni los primeros ni los últimos, que una vez concluido el Mundial y habiendo quedado en mejor posición o incluso haber pasado de fase, se cambia de técnico, para refrescar la estrategia y metodología así, como apostar a mejores resultados. Contamos con una excelente cartilla de jugadores de nivel y codeo internacional. El 95% jóvenes que tienen carrera hasta 2 Mundiales más, la mayoría tienen experiencia en fogueos regionales, de área, copas y también de dos mundiales, con lo que desaparece la falsa teoría de que un Técnico nuevo sería volver a empezar o retrasar el proyecto.
Cambiar de técnico no implicaba desperdiciar el trabajo del danés, sino, darle continuidad, pero enriquecerlo con un nuevo esquema técnico y una nueva estrategia que priorice la conformación de un equipo para el logro de metas específicas. Ya Panamá, no tiene la ilusión de ir a un Mundial, ahora los objetivos son marcar goles y pasar de fase, por lo menos a una y esos dos objetivos si se pueden lograr, aunque sea uno primero y después otro.
Abogado