- viernes 10 de julio de 2020 - 12:00 AM
Julio negro 1987, 2010 y ahora
En los últimos tiempos, el mes de julio no ha sido de grata recordación para el panameño.
El 10 de julio de 1987, Viernes Negro, luego de la confesión de crímenes por parte de Roberto Díaz, el mes anterior, la Cruzada Civilista convocó a manifestación masiva en las inmediaciones de la Iglesia del Carmen. Miles salieron y miles fueron reprimidos salvajemente por la dictadura milicos-PRD. Muchos de los actores de aquella época hoy ocupan cargos relevantes en el parapeto de democracia que vivimos.
Del 7 al 11 de julio de 2010, otro gobierno salvaje, el de M artinelli-Varela arremetió contra la población de Changuinola porque esta se manifestaba contra la llamada ‘Ley Chorizo' que, entre otros temas, cercenaba conquistas de los trabajadores. Muertos, heridos, detenidos como en los peores tiempos de la dictadura. Hoy estos dos ex compinches tienen a este país de sobresalto en sobresalto recriminándose unos a otros sus barbaridades.
Viernes 10 de julio de 2020, hoy. La insensatez de un gobierno incapaz y corrupto nos tiene con que hemos pasamos a 40 mil casos y 800 muertos por Covid-19. El próximo fin de semana superaremos los 50mil casos y cerca de 1000 muertos. Y para finales de agosto 100 mil casos y 2 mil muertos. Qué espera el MINSA?
Todas estas calamidades se han dado porque gente de la peor ralea se han apoderan de la conducción del país para pelechar en beneficio propio en los últimos 50 años.
La situación de la pandemia ha venido como anillo al dedo a muchos facinerosos. Panamá es un circo de payasos a tres pistas. Que si el caso de los hijos de Martinelli y el propio caso de él. Que si el caso de Varela y sus acólitos por llamar. Que si Pérez B. secuestra activos de La Prensa…, por mencionar los últimos espectáculos, no dejan que este pobre pueblo, de arriba, del medio y principalmente los de abajo, se protejan contra la pandemia y contra la debacles económica que nos atropella.
Reflexión, compromiso, sensatez son cualidades que deben adornar a los mejores hijos de esta tierra istmeña. El futuro se presenta incierto pero con determinación lograremos superar esta crisis multifactorial.
ODONTÓLOGO