• jueves 05 de noviembre de 2026 - 12:00 AM

Injusticia en carne propia: 299

Por la importancia en las luchas sociales y las injusticias de los gobiernos, específicamente el actual, que se autodenomina proempresarial en menoscabo de más del 97% de la población que no es estructuralmente empresaria; donde predomina la gente pobre y desamparada.

Para este artículo estamos tomando como análisis el libro “Injusticia en carne propia: 299”, cuya autora es la profesora Geovana Santamaría, en atención a que es un documento testimonial y autobiográfica, el cual nace de su experiencia personal, tras vivir la separación de sus cargos, cientos de docentes, por una lucha auténtica, contemplada en la Constitución Política de Panamá.

La obra es una reseña de las profundas consecuencias humanas, familiares, económicas y profesionales generadas producto de medidas coercitivas del gobierno para acallar la voz de los verdaderos líderes nacionales y la situación generada por una administración educativa genuflexa.

A través de sus páginas, la autora da voz a quienes han vivido en carne propia la incertidumbre, la angustia y el impacto de una decisión que transformó sus vidas. Más allá de las cifras, esta obra presenta historias de personas que han dedicado años de sus vidas al servicio de la educación y que hoy enfrentan el desafío de defender su dignidad, sus derechos, su futuro.

El capítulo 2 está dedicado a la memoria del profesor Omar Torres, el primero de los docentes separados que falleció sin alcanzar a ver la justicia por la que tanto luchó. Su historia representa el dolor de quienes partieron en medio de la incertidumbre y se convierte en un llamado a no olvidar a quienes dieron tanto por la educación panameña y están en espera de su reingreso.

En otro de sus capítulos, la obra recoge testimonios de ocho docentes separados, cuyas experiencias permiten comprender la dimensión humana de esta situación. Cada relato constituye una expresión de resistencia, valentía y esperanza. Una oportunidad para escuchar las voces de quienes, a pesar de las dificultades, continúan luchando por el reconocimiento de sus derechos y por una respuesta justa. El reintegro.

Con una mirada sensible y comprometida, Geovana Santamaría convierte su experiencia personal y colectiva en memoria escrita. “Injusticia en carne propia: 299”, no es solamente un libro sobre la separación laboral: es un testimonio de solidaridad. Una denuncia desde la experiencia. Una invitación a reflexionar sobre la justicia, la dignidad humana y el valor de la educación.

Esta obra busca que las historias de los docentes separados no queden en el silencio. Que sus voces sean escuchadas y que la memoria de quienes ya no están permanezca viva, porque detrás de cada cifra hay un rostro, una familia, una historia y una esperanza que merece ser respetada.

Necesario mencionar que los docentes separados no abandonarán la lucha, porque es legítima, misma que trascendió en la Defensoría del Pueblo, en una vigilia las 24 horas del día, por ocho días consecutivos, liderizada por las profesoras Ivin Enríquez y Enelda Batista, sin embargo, la Defensoría brindó poca o ninguna importancia, porque se pliegan al Ejecutivo.

En reconocimiento a ese liderazgo nacional, es importante que el ministro de educación conceda cortesía de reunión a la profesora Ivin Enríquez. Soy El Hijo de Juana. Dios te salve, Panamá.