- martes 08 de marzo de 2022 - 12:00 AM
Importa definir nuestros intereses vitales
En Panamá, el conflicto ‘ruso-ucraniano' está generando opiniones con un evidente matiz ideológico. De Ucrania, sabemos que en los 70's, muchos panameños realizaron estudios superiores, y que como ocurre con las islas caribeñas, por el futbol conocimos algo más de su existencia, al enfrentrarlos en el mundial juvenil de Polonia-2019.
Los hombres de paz, nos oponemos a las guerras sin importarnos las motivaciones y argumentos. A lo largo de la historia, los grandes imperios han tenido la necesidad de avasallar a otros pueblos, para asegurarse materias primas, mercados o esclavos. Y tras ese propósito vital se encuentra alojado el virus de su autodestrucción, del que también la historia informa que otro emerge inmediatamente a ocupar su lugar.
Por el avance de tecnología y la ciencia, la seguridad nacional de otros países poderosos se convierte en un asunto muy sensitivo, por lo que, ante cualquier sospecha de amenaza, sus aparatos diplomáticos entran en escena, pero si tales acercamientos no dan notorios progresos, el mundo amanece temblando ante la inminente amenaza de una guerra nuclear, que borraría a la humanidad de la tierra.
Somos un país vulnerable, cualquier situación que nos obliga a acentuar nuestra neutralidad. De vez en cuando nos envalentonamos y surge alguna expresión patriótica, con la que dejamos sentada el mundo, nuestra posición anti-guerrerista.
La paranoia de las potencias nos tiene viviendo en la zozobra de ser arrasados por conflictos de los que nos vemos involucrados, sin haberlos provocados. Para asegurar la Nación Panameña, es fundamental definir nuestros intereses vitales. Si ellos giran alrededor del Canal, entonces nos corresponde garantizar su óptimo funcionamiento.
Ante nuestros notorios traumas ‘tercermundistas', muchos proponen que imitemos modelos ‘primermundistas', como que su sola mención fuera suficiente para que ‘por arte de magia' se producirá semejante milagro.
Las fuerzas vivas panameñas deben definir con visión nacional nuestros intereses vitales. Obviamente ese ‘paquete' no se lo podemos dejar a nuestros gobernantes por su rígida visión quinquenal, ni tampoco puede quedar en manos de nuestro agonizante ‘clase política', la que desgraciadamente solo concibe los temas nacionales con interés electorero.
ABOGADO