• domingo 08 de febrero de 2026 - 12:00 AM

Escuchando a la gente

Aquí y ahora es el punto de partida, no como consigna, sino como convicción. Porque hay un país que espera ser escuchado y un Partido Revolucionario Democrático que tiene la responsabilidad de volver a entenderlo, acompañarlo y representarlo.

Panamá atraviesa un momento difícil, la desigualdad no es una estadística, se siente en los hogares, en los barrios y en los corregimientos donde la gente lucha todos los días para salir adelante. Y frente a esa realidad el PRD no puede ensimismarse, tiene que volver a mirar al país.

Nuestro origen es el torrijismo, ese legado no se hereda por historia ni se defiende con palabras, se honra con decisiones, conducta y coherencia. Nacimos para construir justicia social, para defender la dignidad humana y para poner al ser humano en el centro de la política.

La transformación del PRD no es fácil, es un camino que se trabaja, se organiza y se anda todos los días. Un camino que exige volver al territorio y a las comunidades, donde la vida ocurre de verdad. Allí debemos escuchar más y hablar menos, aprender antes de prometer, acompañar antes de dirigir.

Porque un partido que no pisa el territorio se desconecta; y desconectado no puede ser opción para el país. Es tiempo de sanar hacia adentro; de integrar equipos sin exclusiones ni sectarismos.

Aquí somos un solo PRD. El reloj político existe, y estos veinte meses ofrecen una oportunidad para ordenar la casa, recuperar la confianza y prepararnos para el Congreso Nacional Ordinario de 2027.

Cuando nos atacamos entre nosotros, no nos debilitamos solos, debilitamos la esperanza de la gente. Ordenar no es excluir; disciplina no es callar; y unidad no es pensar igual.

Aquí cabemos todos los que quieran trabajar con respeto, compromiso y sentido de país. Apostamos a formar líderes, preparar voceros y abrir espacio a nuevos liderazgos. Impulsamos un Centro de Pensamiento que una militancia y academia, experiencia y juventud, reflexión y acción. Porque sin ideas propias no hay proyecto; y sin proyecto, no hay futuro.

El Punto de partida es transformarnos para volver a escuchar y caminar junto a la gente.