• jueves 28 de abril de 2011 - 12:00 AM

Equidad y justicia social

El análisis, al que haremos referencia, se le atribuye al sacerdote argentino Luis Farinello. Presuntamente pronunciado en el 129 períod...

El análisis, al que haremos referencia, se le atribuye al sacerdote argentino Luis Farinello. Presuntamente pronunciado en el 129 período ordinario de sesiones del Senado Argentino, en marzo de 2011. Información recibida por correo.

En investigación realizada por Internet, la oración o análisis, también se le atribuye al pastor Joe Wright, pronunciado al iniciarse las sesiones de la Cámara de Representantes de Kansas, Estados Unidos, en 1996.

Sinceramente, no hemos podido confirmar la fuente, pero por la importancia del contenido y en función de lo expuesto, haremos eco del mismo, sea discurso, oración, reflexión, expresión o sencillamente un análisis fortuito puntual, que refleja la realidad de, casi, cualquier país.

"Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir Tu dirección. Sabemos que tu palabra dice: "Maldición a aquellos que llaman "bien" a lo que está "mal" y es exactamente lo que hemos hecho. Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.

Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso "distribución de riqueza". Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado ‘planes sociales". Hemos matado a nuestros hijos que aún no han nacido y lo hemos llamado "libre elección". Hemos dejado que maten y roben y lo hemos llamado "derechos humanos". Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado "desarrollar su autoestima".

Hemos sido corruptos y abusado del poder y hemos llamado a eso "política". Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado "tener ambición". Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado "libertad de expresión". Hemos ridiculizado los valores establecidos, desde hace mucho tiempo, por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado "obsoleto y pasado".

¡Oh, Dios! Mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y libéranos de nuestros pecados. Amén’

Esperamos que, con la ayuda de Dios, escritores y medios de comunicación social esta oración o análisis sea conocida, escuchada o leída en todas partes.

Cuán orgullosos debemos sentirnos los feligreses de un sacerdote, pastor o ministro religioso, que se atreva a actuar y a promover, en cada momento, el humanismo y la equidad con justicia social. Dios te salve, Panamá.

EL AUTOR ES ECONOMISTA, EDUCADOR Y HUMANISTA.