- miércoles 16 de noviembre de 2022 - 12:00 AM
Efectos políticos del enjuciamiento de Martinelli y Varela
No es frecuente ver sentados en el “banquillo de los acusados” al mismo tiempo a altas figuras políticas. Por eso, como dos ex Presidentes responden ante la justicia por excesos y abusos cometidos, este suceso será generador de todo tipo de interpretaciones y opiniones.
De seguro que tales comentarios no disimularán las preferencias político partidistas hacia los enjuiciados, por lo pronto recomiendo no prestarles atención. Esperemos la decisión imparcial de la justicia, la que al final del proceso decretará “cárcel o libertad”, para los procesados.
Al margen del sentido de la sentencia, estos juicios siguen y seguirán teniendo un evidente influjo en el desarrollo a futuro de la política nacional, y sobre todo, en las próximas elecciones del 2024. Como son muchos los empresarios que aparecen como enjuiciados, otros que fueron muy cercanos a ellos, “claman al cielo” por el milagro de no ser mencionados.
A falta de una verdadera lealtad partidista, cada uno buscará por su lado “cómo salvarse”. La sentencia de fondo decidiría las “responsabilidades penales”, o su improcedencia. Esto nada tiene que ver con sus “responsabilidades políticas”, pues semejante escándalo están impedidos para incidir decididamente en la conformación de próximas alianzas electorales.
Esto lo celebran otros grupos empresariales que en ese período “estuvieron en la podrida”, y ahora tienen las posibilidades de convertirse en protagonistas bajo “las nuevas reglas del juego”, o formar parte de los nuevos círculos de influencia política, que se integrarán en torno a los precandidatos.
El impacto negativo que los juicios de Varela y Martinelli tienen y tendrán en la vida nacional, se convierte en una llamada de atención para la ciudadanía. Si la voluntad colectiva es “el gobierno esté al servicio de los gobernados”, entonces es imperativo un cambio de actitudes ciudadanas.
Con los juicios de Martinelli y Varela, también se juzga el modelo depredador y antidemocrático de los gobiernos de los años 2009-2019. De los gobiernos democráticos, a estos en particular les caracterizan la rapiña incontrolada hacia los fondos públicos, y la “quasi” institucionalización del clientelismo, que hoy hace que en defensa de los enjuiciados digan sin vergüenza que “robaron, pero hicieron”.
Abogado