• viernes 06 de marzo de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Doloroso golpe a la humanidad

Las recientes Protestas en Chitré provocadas por el traslado de diez jóvenes con discapacidad al Hogar María Auxiliadora, ha dejado al descubierto una faceta de nuestra sociedad que preferiríamos no ver. Llama la atención cómo un sector, incluyendo grupos cívicos, se molestaron con la llegada de estos ciudadanos vulnerables. Esto es un síntoma alarmante de una profunda erosión de los valores básicos de solidaridad y empatía, que siempre estuvieron en la gente buena de Chitré.

Ayer se supo que, en medio del jolgorio del Carnaval, la prioridad de algunos residentes fue organizar protestas para “largar” de su entorno a seres humanos que, en palabras del mandatario José Raúl Mulino, “no tienen a nadie en la tierra”. ¡Qué xopá con eso, familia! La discapacidad no debe ser vista como una carga o una amenaza, sino como un llamado directo a nuestra capacidad de acogida. Exigir que se lleven a quienes más necesitan protección es una muestra de indiferencia que raya en la crueldad.

Pero el colmo es que, desde el púlpito, una voz llamada a predicar la caridad y el amor al prójimo haya sido, presuntamente, impulsador de las protestas. De ser así, se desvirtúa la esencia de la misión pastoral.

No olvidemos que la verdadera grandeza de un pueblo se mide por cómo trata a quienes menos pueden defenderse.