- domingo 14 de junio de 2026 - 12:00 AM
De para obligada por falta de oportunidades
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Agrega El Siglo en Google ↗️En el implacable cuadrilátero de la economía panameña, el contrincante más temido tiene los guantes de un peso pesado: el desempleo. Con una pegada silenciosa pero demoledora, este rival ha arrinconado a miles de compatriotas que salen a diario a buscar el pan bajo el sol y la lluvia.
No se trata de un contrincante fácil de esquivar; su alcance se extiende desde las esquinas de la informalidad laboral, donde muchos intentan sobrevivir con fintas y ganchos al aire, hasta los jóvenes profesionales que, con el título bajo el brazo como único escudo, reciben un recto de derecha directo al mentón al no encontrar su primera oportunidad en el mercado formal.
El castigo físico y mental al que está sometido el trabajador panameño viene arrastrándose desde aquel fatídico asalto de la pandemia, un golpe bajo que dejó la estructura productiva del país tambaleante y con la guardia completamente baja.
Aunque los números oficiales intentan maquillar las tarjetas de los jueces con leves recuperaciones macroeconómicas, la realidad en la lona es muy distinta: el costo de la vida sigue lanzando combinaciones letales que restan oxígeno al presupuesto familiar, mientras que la esquina encargada de tirar la toalla o proponer una estrategia parece paralizada.