Cuando un pueblo canta para no desaparecer

  • domingo 31 de mayo de 2026 - 12:00 AM

“Totó la Momposina” llevó su música al mundo y la memoria viva de un pueblo que aprendió a resistir cantando. Su voz nació en el corazón del Caribe colombiano, una región donde la música se aprende en la familia, en la escuela en las fiestas populares y en la vida cotidiana.

Esa región se caracteriza por la mezcla de raíces africanas, indígenas y españolas, expresadas en su música, gastronomía, tradición oral y sentido comunitario. Su vida gira alrededor del río Magdalena donde el tambor, la alegría y la calidez humana forman parte de la identidad de su gente. Allí surgieron comunidades históricas vinculadas a Santa Cruz de Mompox y a la Depresión Momposina.

Cuando se habla de Mompox, se hace referencia a una de las comunidades, donde todavía se conservan iglesias, calles y una arquitectura histórica casi intacta desde la colonia. Allí nacieron y se preservan ritmos como la tambora, el bullerengue, el son de negro, la cumbia y el chandé. También sobreviven los guardianes de la memoria oral: los tamboreros y las cantadoras, que han mantenido viva la historia cultural del Caribe colombiano generación tras generación.

En esa región caribeña nació, en 1940, Sonia Bazanta Vides, conocida mundialmente como “Totó la Momposina”; de una familia vinculada a la música y a las tradiciones populares del Caribe; desde niña creció rodeada de cantos ancestrales, tambores y celebraciones populares, esa herencia familiar fue la base toda su vida.

“Totó la Momposina” está unida al río Magdalena, donde la música se convierte en memoria y el tambor en identidad. Su nombre artístico hace referencia a esa región cultural; donde ella rescata la memoria oral de los pueblos ribereños.

En 1982 acompañó a Gabriel García Márquez en la ceremonia del Premio Nobel de Literatura, llevando el sonido del Caribe colombiano al corazón del mundo cultural. En tiempos donde muchos pueblos luchan por no perder su identidad, “Totó la Momposina” recordó al mundo que la cultura también es una forma de resistencia.

Muchos la consideran la voz ancestral del Caribe colombiano, porque en cada canción llevó la historia, el dolor, la alegría y la dignidad de todo un pueblo.Gracias por tu legado.