• miércoles 27 de abril de 2011 - 12:00 AM

¿Cuál tarea cumplida para un TPC?

Mañana será recibido en la Casa Blanca, el presidente Ricardo Martinelli Berrocal, por su par, Barack Obama, presidente de Estados Unido...

Mañana será recibido en la Casa Blanca, el presidente Ricardo Martinelli Berrocal, por su par, Barack Obama, presidente de Estados Unidos de Norte América. Se presume que el tema central de la visita será la ratificación de parte de aquel gobierno del Tratado de Promoción Comercial que los gobiernos de Mireya Moscoso y Martín Torrijos negociaron y luego hicieron aprobar en la Asamblea Legislativa de Panamá.

Reiteramos que este tratado de libre comercio, que es como se debe llamar, y que pomposamente, cambiaron el nombre como si con eso modificaran el contenido del mismo, no es más que la continuidad de la política norteamericana y su verdadero propósito de manejar los hilos del poder, político y económico, de un país al que nuestros gobernantes han renunciado a garantizar su soberanía en todos los planos. Como es obvio, ahora, en materia agroalimentaria, estaremos supeditados a la gran potencia que, además, necesita urgentemente este tipo de tratados para ayudar a repuntar su maltrecha economía, la cual se encuentra en un marcado deterioro con visos de profundizarse y nosotros nos prestamos, una vez más, a sus aviesos propósitos.

El argumento central de enviar el Tratado al Senado es que Panamá ha cumplido la tarea en materia de derechos humanos y laborales. Qué mentiras más descaradas, tanto de los gobernantes locales como hipocresía de los Estados Unidos.

Tanto ellos, como nosotros, sabemos que en Panamá, ninguna de las dos cosas se ha cumplido, miremos en materia de derechos humanos, cuántas demandas tiene nuestro país y cuántas impondrán ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la masacre de Bocas del Toro, lo acontecido en Barú, con la aprobación de la ley minera, la sobrepoblación carcelaria y el asado humano en el Centro de Reclusión de Menores. Ni hablar de la violación sistemática y permanente a los derechos laborales, la negación a la negociación colectiva y a la sindicación de los trabajadores de los Casinos, al imperio de los puertos de Balboa y Cristóbal, de los Colegios Particulares, permitir los acuerdos colectivos para negar el derecho a la negociación colectiva, la maleantería descarada de sacar fojas a los expedientes de constitución de sindicatos para después negar las personerías jurídicas, negarse a entregar las certificaciones de fuero para que las empresas realicen las masacres laborales y de esta manera, evitar que los trabajadores nos defendamos de las atrocidades empresariales.

¿ Esa es la tarea que cumplieron? Mentiroso a sueldo.

EL AUTOR ES EL SECRETARIO GENERAL DE LA CGTP