- martes 30 de agosto de 2011 - 12:00 AM
Crímenes violentos, crisis educativa y de salud
Por cuanto que afecta nuestra salud mental, criticamos que los diarios locales nos regalen esos titulares cargados de sangre. Sin embargo, debo reconocer que si no se difundiera esa clase de noticias, viviríamos de espaldas al hecho de que en nuestro país ocurren muchos crímenes violentos en los que, en la mayoría de los casos, víctimas y agresores son adolescentes o jóvenes, pues el Gobierno prefiere guardar silencio sobre aquellos temas en los que su fracaso es evidente. Por cuanto que es un derecho ciudadano, los gobernantes deberían tener informada a la ciudadanía con datos precisos sobre el problema y las estrategias y políticas públicas que, como reacción, todos esperamos que sean implementadas. Ese mismo hermetismo se observa en el tratamiento de la crisis educativa y en la sanitaria, en la que toda la información creíble de que disponemos nos llega a la comunidad como si se tratara de fuga de información.
De lo que los gobernantes hacen derroche informativo es de esa mala tragicomedia política cuya trama gira en torno a las intrigas de aliados y adversarios por destruir la ‘santa alianza de arnulfistas con CD’, que solo se sustenta en los beneficios y regalías que en calidad de premios reciben los leales. Las explicaciones sobre asuntos financieros y económicos se nos brindan en el ininteligible idioma del porcentaje (por ciento). Esto con el afán de que nadie entienda lo que se expone.
Hace solo un par de días el CD concluyó la jornada de inscripciones de adherentes. Esas cifras sí nos las dará a conocer hasta el último número. Desde el más alto al más pequeño de los funcionarios apareció en los medios con aires de triunfador. ‘Y, como siempre, hubo derroche de todo para captar las simpatías de la comunidad. Esa misma muestra de satisfacción la quisiera ver en el rostro del ministro de Seguridad cuando nos habla del asunto de la criminalidad y de la seguridad pública, o en el ministro de Salud o en el director de la CSS hablando de la alerta roja sanitaria nacional.
Sobre las cifras de muertes violentas, de desempleados, de desnutridos y de analfabetos funcionales, el Gobierno guardará silencio, pero como las adherencias lo hacen sentir fuerte, sus figuras se exhibirán, en adelante, como los grandes líderes políticos. La acogida o la inscripción no es un espaldarazo popular al Gobierno por la solución de los problemas sociales. Se engaña el gobernante cuando genera pobreza y miseria, y luego demanda la firma a cambio de ‘una bolsita de las mismas promesas incumplibles’.
EL AUTOR ES ABOGADO Y DOCENTE UNIVERSITARIO.