- martes 25 de enero de 2022 - 12:00 AM
Covid-19 y el suicidio
El suicidio no es una situación nueva para nuestra sociedad, y si le sumamos a esto la prolongación de la pandemia por covid-19 y el carácter dinámico de la situación epidemiológica en la que nos encontramos, nos obligan a pensar permanentemente en reestructurar y reordenar prioridades.
No hay que ser un experto en salud mental para determinar que los niveles de angustia, ansiedad y depresión en la población panameña han ido aumentando paulatinamente, y basta solo con escuchar los noticieros, las entrevistas que se realizan a la población para poder darnos cuenta de la necesidad imperante de invertir en materia de salud pública.
Es importante mencionar que las personas antes de infringirse una lesión autolítica no suicida es decir que no tiene la intención de suicidarse o una lesión autolítica que si desean suicidarse, experimentan pensamientos suicidas, para poder hablar del suicidio es importante definir el concepto. El pensamiento suicida es donde una persona piensa en quitarse la vida, puede variar desde pensamientos breves hasta la planificación detallada, juegos de rol (hacer una representación mental del suicidio sin realmente hacerlo) e incluso intentos autolíticos fallidos. Muchas personas experimentan en algún momento de su vida pensamientos suicidas, pero la mayoría nunca consid era seriamente en suicidarse.
Según estadísticas realizadas en el 2020 en Panamá la tasa de suicidio es de 3.1 por cada 100,000 habitantes y aproximadamente cada año en el país 120 personas se quitan la vida cometiendo suicidio, convirtiéndose en una situación a tomar en cuenta en el área de salud pública específicamente en la salud mental.
PSICÓLOGO GENERAL