• sábado 22 de diciembre de 2012 - 12:00 AM

Corrupción y las 7 caras de Eva

La corrupción en todas sus formas conocidas corroe, socava y contradice todos los elementos democráticos. Es la manifestación del ethos ...

La corrupción en todas sus formas conocidas corroe, socava y contradice todos los elementos democráticos. Es la manifestación del ethos democrático, del particularismo, ya que expresa el egoísmo, el egocentrismo, los privilegios injustos, el aprovechamiento de las debilidades y de las fallas, la utilización inescrupulosa de los débiles, los explotables y de los indefensos. Este tema tan profundo tiene un impacto con el mundo que hemos heredado, caracterizado por el canibalismo, la esclavitud, la pobreza abyecta y la miseria; la intolerancia, la violencia, la delincuencia, etc.

Igualmente, este mundo democrático en el que interactuamos al mismo tiempo que crea los principios morales, las instrucciones apropiadas, los procesos y las prácticas funcionales para dinamizar sus propias sociedades, intentan encontrar los mecanismos que reduzcan las incidencias de las características antes mencionadas. La corrupción es el fenómeno social con poder, capaz de personificar las ‘siete caras de Eva’, elementos fundamentales para destruir los cimientos democráticos de una nación.

La corrupción está debidamente organizada con toda una estructura sociopolítica y económica para defender sus intereses y destruir a quienes la enfrenten. Este flagelo social en todas sus formas contradice lo moral, lo ético; la corrupción reina, y es no sólo un hecho de la vida, sino también es una forma de vida, quedando los instrumentos democráticos como simples pretensiones, farsas, fachadas que engañan sólo a aquellos que no parecen saber cómo se hacen las cosas en la sociedad.

La corrupción pareciera se ha enquistado en los cimientos más profundos de la sociedad; y la democracia del mundo pareciera ser incapaz de frenarla, por lo que es oportuno compartir con nuestros amables lectores un marco de referencia de algunos estudiosos del tema: ‘La corrupción no es más que la acción y efecto de corromper o corromperse, es decir, alterar y trastocar la forma de alguna cosa, viciar, pervertir, sobornar a alguna persona o autoridad’ (Diccionario Castell). De acuerdo con María Molinar ‘la corrupción es quebrantar la moral de la administración pública o de los funcionarios, en especial, hacer con dádivas que un juez o empleado obren en cierto sentido que no es debido’, por otra parte el pensamiento de Norberto Bobbio, nos hace ver que la corrupción ‘es el fenómeno por medio del cual un funcionario público es impulsado a actuar en modo distinto de los estándares normativos del sistema para favorecer intereses particulares a cambio de una recompensa, por lo tanto, es el comportamiento ilegal de aquel que ocupa un papel en la estructura estatal, por lo que debemos estar obligados a aprender a reconocer las ‘siete caras de Eva’ de la corrupción para proteger y defender nuestra democracia.

*COMUNICADOR SOCIAL Y VOLUNTARIO DE LOS DERECHOS HUMANOS

Últimos Videos