- domingo 29 de mayo de 2011 - 12:00 AM
La confrontación, estilo de gobernar del Presidente.
Desde el mazazo de Figali, la polémica en Zona Libre, amenazas y expulsión de periodistas, presión indirecta para sacar y condenar a una procuradora, nombramientos de magistrados por la esquina, adquisición de medios de comunicación escritos, radio y televisión, en forma directa y por medio de allegados, insultos a sindicalistas, sociedad civil y partidos de oposición.
Además, se sigue llevando a la Asamblea leyes muy polémicas, que han dejado heridas en la sociedad panameña; la ‘ley chorizo’, que luego de los enfrentamientos dejó como resultado: muertes, heridos y personas ciegas en la provincia de Bocas del Toro, sin obtener respuesta hasta ahora.
Se impusieron las reformas al código minero, que luego tuvieron que derogarlas por la lucha permanente y tenaz de nuestros hermanos indígenas.
No podemos tampoco olvidar, que hubo intención del proyecto de ley para encarcelar ‘a quienes ofendieran al presidente de la República u otros funcionarios’. Y aunque esta ley no prosperó, vemos como en la práctica, si alguien revela un hecho o pide una investigación, inmediatamente es denunciado ante el Ministerio Público.
La confrontación sobrepasa las fronteras y ahora la actual administración enfrenta al país con la UNESCO, por el tercer tramo de la cinta costera y a Colombia, por el asilo a María Pilar Hurtado.
Luego de un año de discutidas las reformas electorales, donde los partidos políticos, organizaciones de mujeres y sociedad civil consensuaron la ley de reformas, que luego fue a la Asamblea Nacional para su discusión y aprobación, todo parecía normal hasta que, después de 15 días de ausencia de los medios de comunicación, luego de la noticia de su posible vinculación con el caso Murcia en su campaña, el presidente manifestó su interés por la segunda vuelta en las elecciones; además de su rechazo al tema de paridad de género.Hasta sus aliados mostraron inconformidad con el tema, creando más fisuras en la alianza de gobierno. El pleno de la Corte Suprema analizó el artículo 172 de la Constitución (hoy 176), donde señala como se elige al Presidente de la República en forma directa y por mayoría de votos y no califica si es mayoría simple o absoluta. Pidan el fallo de abril de 1994 por favor.
Ya la mayoría de Juristas se han pronunciado sobre el tema, pero como es de esperar, a este gobierno le encantan las confrontaciones con el pueblo panameño y más si viola las leyes y la Constitución. Así no se fortalece la democracia.
LA AUTORA ES INGENIERA Y FUE CANDIDATA PRESIDENCIAL