• domingo 13 de agosto de 2017 - 12:00 AM

El bicentenario de Don Justo

Hay tareas pendientes: la publicación de sus obras, la divulgación masiva del ‘Estado Federal de Panamá

El Gobierno Nacional organizó la Comisión del Bicentenario para honrar la memoria de Justo Arosemena en manos del Dr. Carlos Bolívar Pedreschi y la Asamblea de Diputados, que lleva su nombre, hizo otro tanto con el Jurista que llenó de gloria a Colombia y al Istmo de Panamá a cargo del Diputado Luis Eduardo Quirós.

Ambas comisiones han trabajado en conjunto y han desarrollado en vísperas del Bicentenario una serie de actividades tendientes a llamar la atención de los ciudadanos sobre la vida ejemplar de Justo Arosemena. Ahora viene el AÑO DEL BICENTENARIO DE JUSTO AROSEMENA y esperamos se desarrollen muchas más actividades en toda la sociedad panameña y honrar como se merece al ‘panameño más grande del siglo XIX' y hay quienes creemos que del siglo XX.

Una iniciativa valiosa es la que está en marcha entre la Comisión del Bicentenario de la Asamblea a cargo del Diputado Luis Eduardo Quirós y el MEDUCA bajo la responsabilidad del profesor Carlos Staf, viceministro Académico, para honrar a Justo Arosemena, donde profesionales voluntarios, sin viáticos ni honorarios, han sido invitados a dictar charlas en los colegios secundarios sobre su biografía. Faltan más. Otra meritoria tarea fue la ‘Condecoración Justo Arosemena' a cinco panameños dedicados a la docencia, a la jurisprudencia, a la política y a la ciencia, entregadas en sesión solemne de la Asamblea de Diputados el pasado 9 de agosto, día del natalicio de Justo Arosemena a: Mario Galindo, Carlos Bolívar Pedreschi, Adolfo Ahumada, Jacobo Salas, Aura Emérita de Villalaz y Adán Ríos.

Hay tareas pendientes: la publicación de sus obras, la divulgación masiva del ‘Estado Federal de Panamá' y el ‘Catecismo Cívico' que deberían ser de obligatoria enseñanza en los colegios y en las universidades.

Ojalá, a estas actividades realizadas, en medio de la polémica doméstica, se unan gremios, sindicatos, universidades, iglesias, medios de comunicación, representantes, alcaldes, gobernadores, para decirle a todos los panameños, a los extranjeros que conviven con nosotros y al mundo entero, lo dicho por Justo Arosemena en 1862: ANTES QUE COLOMBIANO, SOY PANAMEÑO, un canto al terruño y amor a lo nuestro.

Exembajador de Panamá en Nicaragua y Brasil