• miércoles 01 de enero de 2020 - 12:00 AM

Aplaudo y solicito

Justo un día antes de la llegada de el nacimiento del niño Jesús, el Órgano Ejecutivo ve la luz y aprueba de manera unánime, un decreto en el cual...

Justo un día antes de la llegada de el nacimiento del niño Jesús, el Órgano Ejecutivo ve la luz y aprueba de manera unánime, un decreto en el cual solicitan a la Asamblea de Diputados el retiro del proyecto de ley que modifica la Constitución Nacional, producto de que el pueblo y sus organizaciones rechazamos las mismas.

Es de reconocer que el no haber realizado este acto, el inicio del año que se avecina y que coincidentemente inicia con la apertura de la Asamblea de Diputados, hubiese sido de movilizaciones de todo tipo y en todo el país, producto de que las mismas no eran otra cosa que una ilusión del verdadero cambio que la carta magna requiere y necesita.

Sin embargo, a pesar de que reconozco el valor que tienen los procesos de concertación sin ningún tipo de exclusión, soy del criterio que es un error político de marca mayor utilizar este mecanismo para una tarea tan grande como lo es, discutir y redactar el contrato social que habrá de regir a todos los ciudadanos del país.

Aunque no está dicho cómo será el proceso final de aprobación, si será la Asamblea actual quien lo aprobará o las mismas serán llevadas a referéndum, desde ya vaticino que ese será el próximo foco de conflicto, y en mi humilde opinión será una nueva manera de perder tiempo en vez de entrar de una a convocar una Asamblea Constituyente.

En el fondo lo que pasa es que el poder económico le teme a la convocatoria de una Asamblea Constituyente, porque temen perder los controles que hoy mantienen y por ello el presidente Cortizo no se atreve a convocarla, con lo cual deja claro a qué intereses responde él y todo el Ejecutivo, igual nos pasó con el ex presidente Varela, quien en campaña la prometió convocar en los dos primeros años de su gobierno y nunca lo cumplió.

Realmente el retiro de la propuesta es un triunfo de la población, en especial de la juventud, quienes se fajaron desde el primer día y no han parado, es por ello que la sociedad no puede guardar silencio ni mirar para el otro lado frente a las iniciativas tanto del Ejecutivo como del Legislativo, porque la experiencia nos ha enseñado que cuando el partido que llega al Ejecutivo controla el Legislativo estamos a su merced.

Este hecho demuestra una vez más que cuando el pueblo se dispone lo logra, ahora nos queda esperar el método o mecanismo que utilizarán para su aprobación final.

Ojo al Cristo que es de palo.

EX SECRETARIO GENERAL CGTP