- jueves 03 de septiembre de 2026 - 12:00 AM
Animales en centros hospitalarios de humanos (2)
Reiteramos referencia a la existencia de animales en centros de atención humana (centros de salud, policlínicas y hospitales estatales MINSA y CSS). Pocas o ninguna reacción de quienes gobiernan y tienen que girar instrucciones al respecto.
Nada sorprende de un gobierno que malgasta recursos en aviones de combate, pertrechos para combatir a una población pacífica en sus protestas populares, pretender comprar computadoras por millones, para donde no hay luz eléctrica ni paneles solares, pretender gastar más de 50 millones de balboas en una constituyente, quizás con el malsano propósito de mantenerse en el poder y aun así, no puedan controlar la existencia de animales en centros de atención humana, deja mucho que pensar.
Tengamos presente que los perros y gatos callejeros, sin el cuidado obligatorio, pueden causar enfermedades trasmisibles a los humanos. Las enfermedades más comunes de los animales domésticos, que rondan las instituciones de salud son:
De los gatos es la Bartonella henselae, pulgas del gato (Ctenocephalides felis) y se trasmite por arañazos, mordeduras o contacto con saliva/heces de pulga en heridas, lo que produce inflamación de ganglios linfáticos, malestar y fiebre.
De los perros Bartonella vinsonii subsp. Berkhoffii y la Bartonella rochalimae, por las pulgas producto de picadura de la garrapata. Efectos: Cuadros de fiebre e inflamación generalizada, incluso del corazón, y dolores articulares.
Volvemos a lo mismo, ¿Quiénes permiten que esos animales se mantengan en estos centros de atención de salud de los humanos? ¿Qué responsabilidad cabe al ministro de salud por lo que pudiera considerarse negligencia?
¿Debiera o no sancionarse a servidores públicos, así como a pacientes o transeúntes que ofrezcan alimento, a estos animales, en estos centros de atención a pacientes?
Tenemos una epidemia de gastos innecesarios en el gobierno. Cuidado se alborota algún tipo de “plandemia”, buscando terminar de hundir el barco llamado Panamá. Soy el hijo de Juana. Dios te salve, Panamá.