- sábado 04 de enero de 2020 - 12:00 AM
¡Alto y claro!
El 1 de julio de 2019, cuando Nito Cortizo asumió la presidencia de la república, aunque habían transcurrido dos meses de su triunfo electoral y un período de transición entre el gobierno saliente y las nuevas autoridades a punto de inaugurar su mandato, era absolutamente imposible que el nuevo gobierno pudiera saber con claridad en qué condiciones dejaba el país el gobierno Varela.
Ahora, transcurridos los primera seis meses de su administración, con absoluta objetividad, el presidente de la república en su mensaje a la nación del pasado 2 de enero, ha podido dar cuenta pormenorizada al país, alto y claro, de la clase de desastre que, prácticamente en todos los órdenes, pero principalmente en las finanzas públicas, dejó su predecesor.
Desde luego, el señor Varela nunca reconocerá el inmenso daño que le hizo al país, no solo con su incapacidad sino con su flagrante irresponsabilidad para manejar el patrimonio de la nación y principalmente el de las generaciones que ahora se levantan; pero el calamitoso estado de cosas que dejó como trágica estela debiera costarle y no solo políticamente sino hasta en el orden penal.
Todas las acciones de dudosa legalidad, con sus trágicas consecuencias económicas, que no serán fáciles de superar en uno ni dos años y que han retrasado gravemente la economía nacional, tienen un principal responsable directo; y él y quienes la compartieron por acción y por omisión deben ser, propia y prontamente investigados y, si a ello hubiere lugar, ejemplarmente sancionados.
El proceso degenerativo de la administración del Estado y de sus finanzas, que tocó fondo en el pasado quinquenio, hay que revertirlo, para que, como bien dijera ayer el presidente, el país que aspira a dejar en el 2024, ‘sea uno próspero, de ley y orden, pero sobre todo, justo'.. ‘donde no haya intocables, ni privilegiados, ni impunes'. .‘donde los recursos del Estado sean sagrados y una administración de justicia que actúe correctamente y no oculta'.
ABOGADO