Recuerdan a 41 niñas que murieron en terremoto en El Salvador
- sábado 10 de octubre de 2026 - 12:00 PM
San Salvador, 10 oct (EFE).- Pocos segundos bastaron para que la capital salvadoreña se viera desbastada el 10 de octubre de 1986 por un terremoto de magnitud 5,4 que dejó unos 1.500 fallecidos, entre ellos 41 niñas de la escuela Santa Catalina, cuya memoria es resguardada por sus familias con flores y recuerdos que siguen transmitiendo a las nuevas generaciones.
El terremoto, que tuvo su epicentro en el sur de San Salvador y una profundidad de 7,3 kilómetros, ha sido el más mortífero y que más destrucción ha dejado en la capital salvadoreña, acostumbrada a constantes temblores en el llamado “valle de las hamacas”.
La muerte de 41 niñas en su colegio
Son varias las escenas dolorosas que los salvadoreños tienen marcadas de ese día. Una de ellas es la de 41 niñas y un niño que murieron bajo los escombros de su colegio en el histórico barrio San Jacinto, entre ellas Pamela Orellana, de 5 años.
“Cuarenta años van a pasar y para nosotros es ayer”, dijo a EFE Flor Orellana, una de las hermanas de Pamela, quien tenía 3 años en 1986 y cuyo primeros recuerdos de niñez son los juegos en casa y el funeral.
”Con mi hermana tengo recuerdos de jugar a la casita, de esto que ponías las sábanas sobre las sillas y cuando ella muere en el terremoto solo tengo dos recuerdos: el primero es ver a mi papá que la traía en brazos y la traía cubierta de su rostro y el ataúd gris”, relató Flor, quien conserva el pañuelo con el que su padre, Edgardo Orellana, cubrió a Pamela.
Flor también recordó que su madre, Marta Gutiérrez, solo la abrazaba y no le decía nada.
”Una cosa que mi mamá nos transmitió fue el amor a la Pame, aunque la tuvimos poco tiempo como hermana. Siempre hemos ido a Jardines del Recuerdo (cementerio) el día que nació, el día que murió, el 2 de noviembre (día de muertos), los diciembre, siempre vamos”, resaltó.