Más de 50 muertos y 2.000 evacuados por el terremoto en Indonesia

Hospitales han tenido que evacuar pacientes a las zonas exteriores
  • sábado 15 de agosto de 2026 - 3:30 PM

Casi medio centenar de personas han muerto y 2.000 tuvieron que ser evacuadas después de que un fuerte terremoto de magnitud 7,7 sacudiera este sábado la costa de la isla indonesia de Flores, al este del archipiélago, mientras las autoridades continúan las labores de búsqueda y rescate.

El sismo tuvo lugar cerca de las 6:00 de la mañana hora local con el epicentro a unos 62 kilómetros al noroeste de Ende, la ciudad más poblada de Flores, con cerca de 90.000 habitantes, y a una profundidad de 10 kilómetros, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El último balance sitúa las víctimas mortales en los distritos de Manggarai (24), Manggarai Oriental (17), Sikka (3), Ngada (1), Ende (1) y Manggarai Occidental (1). Se desconoce de momento el número de heridos y si hay desaparecidos.

Según la BNPB, más de un centenar de viviendas de la isla han sufrido daños y se han registrado aludes en algunos puntos de Flores. También resultó afectado el aeropuerto de la turística Komodo, si bien sigue operativo, dijo el ministro de Transportes, Dudy Purwagandhi.

Un portavoz de la Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD, por sus siglas en indonesio), Oche Seko, indicó a EFE que los hospitales de la zona, entre ellos en la ciudad de Ende, han tenido que evacuar pacientes a las zonas exteriores y que “no tienen tiendas suficientes” en las que alojarlos.

Alrededor de 2.000 residentes quedaron evacuados de las zonas costeras tras el fuerte temblor, que activó la alerta temprana de tsunami, suspendida poco después.

Varias viviendas sufrieron inundaciones en algunas zonas de la isla después de que el terremoto provocara olas de un máximo de cerca de un metro de altura en el distrito de Ende.

Nos cayeron trozos de techo en la cabeza””Empezó a temblar todo, las paredes se resquebrajaron y nos cayeron trozos de techo en la cabeza”, relató a EFE el español Santiago Tinoco desde el oeste de Flores.

Tuvimos mucho miedo a que se nos viniera el edificio encima”, cuenta Tinoco, quien reside en la localidad de Labuan Bajo, puerta de entrada del Parque Nacional de Komodo, donde trabaja.

Buzo de profesión, el sevillano explicó que él y su pareja viven en un edificio “relativamente alto para el pueblo”, de tres plantas, y que, mientras bajaban por las escaleras, se caían “piedras, rocas, trozos del techo: la escalera se estaba rompiendo y sentíamos que se iba a desmoronar”, añadió Tinoco, cuya casa “ha quedado destrozada o parcialmente destrozada”.

A más de 200 kilómetros de Labuan Bajo, desde la localidad de Maumere, también en Flores, Eka Putera Nggalu describió a EFE el momento del temblor.Salimos corriendo y nos quedamos en el patio viendo cómo la casa se balanceaba”, indicó.

También desde Maumere, cercana al epicentro, el sacerdote Emilianus Dedyson contó a EFE cómo la gente “salió de sus casas con sus pertenencias en busca de refugio para protegerse”.