- martes 27 de enero de 2026 - 12:00 AM
La Casa Blanca evitó ayer disculparse por los calificativos realizados por miembros del Gobierno de Donald Trump contra Alex Pretti, enfermero de 37 años, que murió por disparos de agentes federales el sábado pasado en Mineápolis, al acusarlo de “asesino” o de ser un “terrorista doméstico” poco después del suceso.
Al ser preguntada por qué distintos miembros de la Administración optaron por llegar a determinadas conclusiones cuando no se sabía mucho sobre el incidente, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se escudó en que la situación está cambiando de manera muy rápida.
“Esta ha sido una situación muy cambiante y que se ha desarrollado rápidamente durante todo el fin de semana. En cuanto al presidente Trump, en cuyo nombre hablo, ha dicho que quiere que la investigación continúe y que los hechos hablen por sí solos”, respondió la portavoz.
“Un asesino trató de matar a agentes federales” escribió en X el jefe de gabinete adjunto, Stephen Miller, poco después de que varios oficiales de inmigración tirotearan a Pretti en Mineápolis, en el transcurso de un operativo para arrestar migrantes.