Solo 1 de cada 3 consigue empleo: crisis golpea a jóvenes
- lunes 20 de abril de 2026 - 12:00 AM
Cada año, más de 30 mil profesionales salen de las universidades con diploma en mano, pero la realidad los golpea de inmediato: solo uno de cada tres consigue empleo. Así lo advirtió el consultor laboral René Quevedo, quien alertó sobre la creciente exclusión de los jóvenes del mercado laboral.
El panorama preocupa. Según el experto, la falta de oportunidades para personas entre 15 y 29 años se está convirtiendo en “combustible” para la delincuencia. “La génesis del delito es social, no policial”, subrayó, dejando claro que el problema va mucho más allá del ámbito de la seguridad.
Hace 15 o 20 años, los jóvenes representaban uno de cada cuatro nuevos empleos generados por la economía. Hoy la historia es distinta: desde 2019, por cada 10 empleos que se crean, tres jóvenes pierden su trabajo, lo que refleja un mercado cada vez más cerrado.
A esto se suma otro dato que enciende las alarmas: el 54% de los jóvenes trabaja en la informalidad, principalmente en sectores con alta precariedad laboral.
Para Quevedo, el problema de fondo está en la educación. “Panamá necesita una reforma profunda. Nuestra educación nos enseña de todo, menos cómo ganarnos la vida”, cuestionó.
Aunque el Gobierno ha impulsado iniciativas como el Programa de Pasantías, dirigido a jóvenes entre 18 y 25 años, y el plan “Mi Primer Empleo”, que busca facilitar la inserción laboral de personas entre 17 y 24 años, la realidad en la calle cuenta otra historia.
“Me gradué de enfermera con toda la emoción, y han pasado tres años y no logro entrar a trabajar”, contó Maritza Lazo, quien sigue a la espera de esa oportunidad.
Basta observar las ferias de empleo: filas interminables, en su mayoría de jóvenes, que buscan una oportunidad que no llega. En marzo pasado, una feria organizada por una empresa privada dejó una imagen clara: decenas de aspirantes esperando, muchos con títulos, pero sin trabajo.
Emilia Zeballos
ezeballos@elsiglo.com.pa
Cada año, más de 30 mil profesionales salen de las universidades con diploma en mano, pero la realidad los golpea de inmediato: solo uno de cada tres consigue empleo. Así lo advirtió el consultor laboral René Quevedo, quien alertó sobre la creciente exclusión de los jóvenes del mercado laboral.
El panorama preocupa. Según el experto, la falta de oportunidades para personas entre 15 y 29 años se está convirtiendo en “combustible” para la delincuencia. “La génesis del delito es social, no policial”, subrayó, dejando claro que el problema va mucho más allá del ámbito de la seguridad.
Hace 15 o 20 años, los jóvenes representaban uno de cada cuatro nuevos empleos generados por la economía. Hoy la historia es distinta: desde 2019, por cada 10 empleos que se crean, tres jóvenes pierden su trabajo, lo que refleja un mercado cada vez más cerrado.
A esto se suma otro dato que enciende las alarmas: el 54% de los jóvenes trabaja en la informalidad, principalmente en sectores con alta precariedad laboral.
Para Quevedo, el problema de fondo está en la educación. “Panamá necesita una reforma profunda. Nuestra educación nos enseña de todo, menos cómo ganarnos la vida”, cuestionó.
Aunque el Gobierno ha impulsado iniciativas como el Programa de Pasantías, dirigido a jóvenes entre 18 y 25 años, y el plan “Mi Primer Empleo”, que busca facilitar la inserción laboral de personas entre 17 y 24 años, la realidad en la calle cuenta otra historia.
“Me gradué de enfermera con toda la emoción, y han pasado tres años y no logro entrar a trabajar”, contó Maritza Lazo, quien sigue a la espera de esa oportunidad.
Basta observar las ferias de empleo: filas interminables, en su mayoría de jóvenes, que buscan una oportunidad que no llega. En marzo pasado, una feria organizada por una empresa privada dejó una imagen clara: decenas de aspirantes esperando, muchos con títulos, pero sin trabajo.