- miércoles 02 de mayo de 2018 - 12:00 AM
DÉCIMA
Las ganas de volver a las tarimas quedaron atrás para Prudencio Ramos, quien dedicó 30 años de su vida a la décima en Panamá.
Ramos sufrió una isquemia cerebral el 28 de octubre de 2011, justo la noche en la que se convirtió en el ganador del programa ‘El reto de trovadores' de TVN.
Según el hijo del trovador, Prudencio jr, su padre cerró ese capítulo, de artista, ya que su condición de salud se lo impide.
‘Tema cerrado con la música, él tiene una cuerda vocal paralizada, además es algo frustrante para él hacer el intento de cantar y que no le salga la voz', añadió.
'Prudencito' como también es conocido, contó que un sinfín de empresarios quieren que Ramos esté presente en sus eventos, sobretodo en el interior de país, sin embargo, al primero que asistió en Chorrera, terminó un poco agitado.
Añadió que su papá está bastante recuperado y tenía las esperanzas de volver al escenario, también en la calle la gente le dice que esperan al 'Gavilán montañero', como es llamado artísticamente, pero la realidad es que trovador no puede retornar.
‘Mi papá toma 12 pastillas diariamente y dos doctores le llevan un control de su estado de salud', sostuvo.
Los medicamentos no son baratos, por lo que la familia agradece el apoyo que recientemente le han dado algunas autoridades, porque en tiempos anteriores nadie se acordaba del cantante, aseguró 'Prudencito'.
El joven explicó que su padre le ha heredado todo el talento a su hijo Óscar Ramos, ya que ha seguido sus pasos en el mundo artístico y es bien aceptado por el público por tener la voz y parecido físico con su progenitor.
Bueno, ahora Prudencio se mantiene rodeado de sus seres queridos, a veces se entretiene con un baño en el río, pero lo que le emociona es que sus amistades lo visiten, queda henchido de emoción con la presencia de algún conocido, por lo que también le hace la invitación a que lo visiten en su restaurante 'Delicias del Gavilán', ubicado en la comunidad de La Chapa de San Martín, Pacora.
‘Llevamos un año con el negocio y gracias a Dios las ganancias han servido para los gastos de sus medicamentos', explicó el familiar (Prudencito).
Tanto Prudencio como su hijo del mismo nombre, ajustaron a un años más de vida el sábado, pero celebraron la noche del viernes en el restaurante-bar 'El Cutarrazo. Allá celebraron en grande.