Genaro Villalaz García: Cuando escribir y crear lectores van de la mano

Como gestor acercar la literatura a públicos diversos interesados en la creación literaria.
  • sábado 04 de abril de 2026 - 12:00 AM

Por: Nerina Villarreal Metzner

En un momento histórico en que la promoción de la cultura y el arte enfrentan el reto de sobrevivir entre la velocidad digital y la fragmentación de la atención pública, figuras como Genaro Villalaz García han optado por defender el valor de la lectura y la escritura desde un terreno concreto: la comunidad.

Villalaz se ha destacado en su vida pública como escritor, gestor cultural y mentor literario donde ha desarrollado durante años una labor constante que combina creación literaria, formación de lectores y construcción de redes culturales.

Más que limitarse a la escritura individual, su trabajo se ha caracterizado por un compromiso sostenido con la promoción de clubes y círculos de lectura y escritura, entendidos no solo como espacios de encuentro Intel y también como laboratorios de pensamiento crítico, sensibilidad estética y diálogo ciudadano.

Literatura, espacio de encuentro

A lo largo de su trayectoria, Villalaz ha impulsado múltiples iniciativas desde las diferentes instituciones donde ha trabajado para fortalecer los lazos de la cultura con la sociedad. Tanto en el Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura), como en la dirección de Cultura y Educación Ciudadana de la Alcaldía de Panamá y el Consejo Nacional de Escritoras y Escritores de Panamá ha estado siempre dispuesto a facilitar el acceso de la cultura y sus diferentes expresiones.

Entre estas destacan el Plan Nacional de Lectura, el Festival Mupa, Ferias municipales de lectura, festivales artísticos y culturales y conciertos con orquestas y bandas sinfónicas.

En la actualidad coordina y apoya clubes de lectura y talleres de escritura, acercando la literatura a jóvenes estudiantes y lectores adultos interesados en profundizar en la creación literaria.

Estos espacios no funcionan únicamente como reuniones para comentar libros. En ellos se desarrollan dinámicas de lectura crítica, ejercicios de escritura creativa y discusiones sobre literatura latinoamericana y universal. El objetivo es formar lectores activos y estimular nuevas voces.

En su trayectoria, ha defendido en diversos foros culturales la idea de que la lectura es una herramienta de transformación social. Desde esta perspectiva, los clubes de lectura que ha promovido se conciben como comunidades de pensamiento, lugares donde la palabra escrita se convierte en punto de partida para reflexionar sobre la identidad, la memoria y los desafíos contemporáneos.

Espacios para sembrar nuevas voces

Paralelamente a los clubes de lectura, Villalaz ha trabajado en la formación de nuevos escritores. Varios han podido publicar sus primeros libros, dando como resultado por los menos 25 nuevos libros en los últimos años.

Muchos autores han comenzado su proceso creativo en entornos de acompañamiento colectivo donde la crítica y el diálogo permiten fortalecer la voz literaria.

Para Villalaz, la escritura además de un acto solitario es también un proceso social en el que las ideas circulan, se cuestionan y se enriquecen a través del intercambio.

Presencia en eventos culturales

Otro aspecto significativo de su gestión cultural ha sido haber representado al país en festivales y encuentros internacionales en países como Colombia, Estados Unidos, El Salvador, Honduras, Chile, Canadá, Portugal, Cuba y otros donde han reconocido el arte y la cultura panameña.

La presencia del país en estos eventos ha servido además para presentaciones de libros, lecturas públicas y conversatorios entre autores, fortaleciendo el tejido cultural y ampliando las oportunidades de interacción entre creadores y lectores.

Premios y reconocimientos

La labor de Genaro Villalaz García no se limita a la promoción cultural. Su trabajo como escritor ha sido reconocido a través de premios y distinciones literarias, que reflejan la calidad y la persistencia de su producción creativa.

Estos reconocimientos evidencian una trayectoria marcada por la exploración de la narrativa y la poesía, así como por la búsqueda de una voz propia dentro del panorama literario contemporáneo.

Premios como el Gustavo Batista Cedeño, Premios IPEL, Demetrio Herrera Sevillano y León A. Soto dan fe de este esfuerzo personal, y también confirman el valor de la literatura como herramienta de reflexión sobre la perspectiva humana.

Obra en construcción

A lo largo de los años, Villalaz ha publicado libros que exploran distintos registros literarios. Su obra incluye títulos de narrativa y poesía que dialogan con temas como la memoria, las relaciones humanas, la incertidumbre social y los desplazamientos emocionales y geográficos que marcan la vida moderna.

Cada libro se inscribe dentro de un proceso creativo continuo en el que la escritura funciona como forma de indagación y de búsqueda estética. Su producción literaria se caracteriza por una atención particular al lenguaje y por una sensibilidad hacia los matices de la experiencia humana.

Obras como Maletín de Viaje, La Última Campana, Baile de Máscaras y En los Agujeros del Tiempo y otros Tiempos definen el trabajo meticuloso de la palabra y las diferentes vías para explorar nuevas posibilidades expresivas.

Construcción colectiva

La labor de Villalaz demuestra que la cultura también se construye desde iniciativas individuales capaces de generar comunidad.

Los clubes de lectura y escritura que impulsa representan una forma de democratizar el acceso a la literatura y de fomentar la participación en la vida cultural.

Este modelo de gestión cultural se basa en una convicción simple pero poderosa: la literatura no debe permanecer encerrada en círculos especializados, sino abrirse a la sociedad y dialogar con ella.

Palabra, territorio compartido

La trayectoria de Genaro Villalaz García refleja la figura de un escritor comprometido que entiende la literatura, además de la existencia de obra personal, como proyecto cultural colectivo.

Su trabajo en la promoción de la lectura y la escritura ha contribuido a fortalecer espacios donde los libros vuelven a ocupar un lugar central en la conversación pública. En tiempos de cambios acelerados, estos espacios permiten recuperar algo esencial: el encuentro con la palabra y con los otros.

En ese territorio compartido que es la literatura, iniciativas como las que Villalaz ha impulsado, recuerdan que leer y escribir siguen siendo actos profundamente humanos, capaces de construir comunidad, memoria y futuro.