El Roble de Aguadulce de fiesta: 68 años celebrando la herencia de la caña de azúcar

El Patronato del Festival de la Caña apuesta por cultura, gastronomía y folklore con dos reinas y delegaciones internacionales

En el corazón de El Roble de Aguadulce, donde el aroma de la caña recién molida aún cuenta historias de antaño, el pueblo se prepara para vivir una de sus celebraciones más queridas: el Festival Nacional de la Caña de Azúcar, el Guarapo y sus Derivados, que se realizará del 15 al 19 de abril.

No es solo una fiesta, es el reflejo de generaciones que han cuidado con orgullo una tradición nacida tras la zafra, cuando los trabajadores celebraban el fruto de su esfuerzo con música, dulces y unión comunitaria.

Con 68 años de historia, este festival sigue siendo un homenaje vivo a la faena campesina. “Este festival nace como homenaje al corte de caña, que ha sido el sustento económico de nuestra comunidad desde hace décadas”, afirmó Carlos Delgado, presidente del patronato.

Destacó que más allá del espectáculo, la esencia está en preservar la identidad del pueblo: desde el trapiche hasta la elaboración de raspadura y miel de caña, prácticas que aún hoy se muestran al público como una experiencia auténtica.

La agenda está cargada de actividades que mezclan tradición y modernidad. Este año se suma el Guarapo Fest, una innovadora propuesta gastronómica donde los visitantes podrán degustar dulces típicos como bienmesabe, huevitos de leche y bebidas artesanales elaboradas con guarapo.

A esto se suman desfiles de carretas, concursos estudiantiles, corridas de toros, encuentros folclóricos y la participación de delegaciones internacionales de países como México, Colombia, Argentina, Ecuador y Perú.

Uno de los momentos más esperados será la coronación de sus soberanas: la reina infantil, Camila Carrión, el jueves 16 de abril, y la reina del festival, Gabriela Agrazal, el viernes 17.

Gabriela Agrazal y Camila Carrión, reinas del Festival de la Caña de Azúcar, el Guarapo y sus Derivados 2026.

Ambas ceremonias resaltan el valor de las nuevas generaciones en la continuidad de la cultura. “Me encantaría promover la tradición de nuestro pueblo robleño, que es rico en cultura e historia, y que Panamá y el mundo la conozcan”, expresó Gabriela, quien además destacó el papel de la mujer como pilar en la preservación de las costumbres.

El festival también apuesta por la formación cultural desde la niñez, con concursos educativos que incentivan a los estudiantes a investigar y contar la historia de la caña en su comunidad.

“Lo estamos logrando con los niños, creando identidad desde las escuelas”, señaló Delgado, quien añadió que esperan entre 15 mil y 20 mil visitantes, generando un impacto económico significativo en hospedajes, transporte y comercio local.