Dorindo Cárdenas: 90 años y clarito como agua de tinaja

El legendario acordeonista celebra mañana nueve décadas de vida con memoria intacta y gratitud por su público
  • viernes 13 de febrero de 2026 - 12:00 AM

Daniel Dorindo Cárdenas Gutiérrez cumple este sábado 14 de febrero 90 años de vida y los celebra con lucidez, memoria intacta y el corazón lleno de gratitud. El legendario acordeonista santeño repasa su historia como si fuera ayer. Recuerda con claridad cuando, en 1947, con apenas 11 años, amenizaba fiestas tocando violín.

Una década después cambió el violín por el acordeón y, en 1957, se lanzó formalmente al ruedo profesional. La ovación del público lo empujó a quedarse para siempre en la música típica panameña. Desde entonces, construyó una carrera que se extendió por casi siete décadas liderando el conjunto Orgullo Santeño, que hoy en día dirige su hijo Adonis Cárdenas.

A horas de soplar una velita más en el pastel, ‘El Poste de Macano Negro’, como se le conoce popularmente, conversó con El Siglo y aseguró sentirse pleno. “Sinceramente, muy satisfecho de todo. Todos los días le agradezco a Dios haberme permitido vivir hasta aquí”, dijo con serenidad.

Retirado de las tarimas desde hace años por temas de salud, hoy dedica parte de su tiempo a su finca ganadera y a compartir con amigos. Aunque ya no vive el trajín de las giras, de vez en cuando asiste a ferias o actividades donde el cariño del público lo obliga, incluso, a cantar un par de canciones.

Tal y como ocurrió en la Feria de la Sandía en Calobre, Veraguas, celebrada en enero, donde volvió a vivir uno de esos momentos especiales. Al ser reconocido por los asistentes, lo animaron a subir y terminó interpretando un tema, confirmando que, aunque esté retirado, la conexión con su público sigue intacta.

Y sí, extraña los aplausos. “Claro que se extraña, compartía todas las noches con el público. Al retirarse, a uno le hace falta ese convivio”, confesó. Sin embargo, afirma que ya anunció su retiro y que respeta esa decisión, aunque a veces, junto a su hijo Adonis en el acordeón, se permite un momento musical.

Sobre su trayectoria, la resume como parte esencial de su vida. Tocó desde niño casi como un pasatiempo, pero terminó dedicándole más de 60 años de manera formal. “La música típica es parte de mi vida. Trato de asimilar esa separación y seguir recordando aquellos tiempos con el corazón”, expresó.

No todo fue gloria. Dorindo también enfrentó duros golpes personales. En 1995 perdió a su hijo Víctor Daniel Cárdenas, de 31 años, y aun así tuvo que regresar a cumplir compromisos musicales. También hizo lo mismo tras la muerte de su padre. “Tenía compromisos y el conjunto tenía que seguir”, recordó.

En el 2018 fue diagnosticado con cáncer, una dura prueba que hoy solo queda en el recuerdo. Tras cumplir rigurosamente con su tratamiento, fue declarado libre de la enfermedad y actualmente acude al médico cada seis meses para sus chequeos de control.

Sobre las nuevas fusiones de la música típica con pop o urbano que han surgido en el mercado musical, prefiere no criticar, pero deja clara su postura. “Yo trataría de conservar nuestra música típica en su aspecto original. Si le damos la espalda, estamos perdiendo nuestra identidad”, advirtió.

A las nuevas generaciones les pide responsabilidad, humildad y amor por el género. Y al pueblo panameño solo le solicita una cosa: que lo recuerden como un hombre sencillo. “Que me recuerden como la persona humilde que compartió con todos”, concluyó el santeño de cédula siete, que a sus 90 años sigue más firme que nunca en la memoria musical del país.