Cuaresma, 40 días de guardar, de recogimiento

Tres fechas de grata recordación: Corpus Cristi, Viernes Santo y día de la Encarnación. Palabras más, palabras menos, de los tantos dichos o decir...
  • domingo 08 de marzo de 2020 - 12:00 AM

Tres fechas de grata recordación: Corpus Cristi, Viernes Santo y día de la Encarnación. Palabras más, palabras menos, de los tantos dichos o decires que decían nuestros abuelos en lo referente a los cuarenta días que se tenían que guardar, desde el miércoles de cenizas hasta el primer domingo de cuaresma, incluyendo la semana mayor o semana santa, de mucha importancia, jueves, viernes y sábado santo, dedicada a los misterios de vida, pasión, muerte y resurrección de nuestro señor Jesucristo

Eran cuarenta días, donde el campesino, se privaba de hacer algunos oficios relacionados a la diversión, y como de costumbre el músico tamborero o mejoranero desafinaba o destemplaba las cuerdas del socavón o mejorana, como señal de respeto. La semana mayor casi que no se cocinaba, la señora de la casa, ponía las pailas hacia abajo como muestra de respeto al altísimo, se consumía comida liviana, entre esos dulces de frutas naturales, el pan de maíz, de marañón, cocadas, y demás viandas propias de la ocasión.

El respeto a la divinidad, a Dios, a Jesucristo era ley escrita; durante la semana mayor, el hombre del campo, por lo general no iba a la huerta o al rancho donde tenía la despensa, el arroz, el maíz y demás granos, el señor se preparaba para tener sus alimentos en casa disponibles para el uso cuando así lo requería. Durante esa semana de recogimiento, nuestros abuelos, aprovechaban la ocasión para reunir, hijos, nietos, bisnietos y contarles cuentos relacionados al respeto que se le debe tener a los días santos, de allí los cuentos del carretero, que le dijo a la mujer que se iba a carretear y cuando estaba enyugando los bueyes, uno de ellos le dice ‘hoy no se trabaja, es viernes santo', a lo que el hombre manifiesta jooo yo nunca he oído hablar a un buey, y el perrito que estaba a su lado, también le manifiesta ‘yo tampoco'. Eran cuentos cuyos mensajes era un solo norte, el respeto a la semana santa, a los días santos a la divinidad. Y así muchas otras historietas que siempre han estado corriendo como el cuento popular que se ha transmitido de generación en generación, entre esos la leyenda de Señiles, fue un hombre que se fue de casería el viernes santo, las brujas lo perdieron en la montaña y nunca apareció, se dice que aun hoy dia se escucha en la montaña de Señiles el grito del hombre y la jauría de los perros. La fusión del cuento o historia popular con todo lo relacionado con la iglesia es lo que conocemos como folclor mágico religioso, donde el aprendizaje tiene como norte, el respeto a Dios, y todo el componente divino que hemos aprendido desde nuestro hogar y que se ha reafirmado en la escuela, con las sabias enseñanzas de los abnegados maestros, componente importante en el proceso educativo de la juventud que esta por relevarnos hoy día.