Tenis: Jannik Sinner sigue su reinado en Wimbledon

El italiano se afianza como número 1 del mundo.
  • domingo 12 de julio de 2026 - 4:36 PM

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El italiano Jannik Sinner retuvo su corona de Wimbledon, la que el año pasado arrebató al español Carlos Alcaraz y tras remontar al alemán Alexander Zverev (6-7(7), 7-6(2), 6-3 y 6-4) sumó su segundo título seguido en el All England Club y elevó a cinco su colección de trofeos del Grand Slam.

El tenista de San Cándido, afianzado en el número uno del mundo, tardó tres horas y 47 minutos en sacar adelante la final y unir su segundo Wimbledon a un Abierto de Estados Unidos (2024) y a los dos del Abierto de Australia (2024 y 2025). Es, el conseguido en Londres, su primer major del curso, que reduce a dos la distancia con Alcaraz, que tiene siete.

El décimo jugador en la Era Abierta en revalidar el título individual masculino de Wimbledon sumó su victoria 100 en un Grand Slam y alargó su particular racha triunfal respecto al hamburgués, que mantuvo el tipo durante dos sets y medio, pero que decayó paulatinamente, sobre todo físicamente, respecto al campeón.

Zverev ha cambiado, pero no ha alcanzado el nivel suficiente como para cuestionar el absolutismo que implanta Sinner, especialmente sin Alcaraz. El germano sale de Wimbledon con el número dos del ranking, que arrebata, precisamente, al español, pero sin el título que ansiaba.

El éxito en París hace mes y medio, la conquista allí de su primer Grand Slam, ha dado un gran alivio a Zverev, que afronta sus compromisos más suelto, con más decisión y confianza. No gana a Sinner desde el Abierto de Estados Unidos de 2023, casi dos años, y desde entonces han transcurrido diez derrotas seguidas.

No cambió la tendencia en el All England Club, con los Príncipes de Gales, Guillermo y Kate Middleton, como testigos y numerosos rostros populares del mundo del espectáculo y del deporte. Y encajó un nuevo revés. Pero no dio esa imagen de resignación que ofreció en el Masters 1000 de Madrid, cuando asumió desde antes del partido, en tierra, su inferioridad y resistió menos de una hora.

París ha revitalizado al germano de 29 años, que nunca había pasado de octavos en la hierba de Londres y, de pronto, ha llegado a la final impulsado por la autoestima crecida en Roland Garros. Jamás había jugado en hierba con Sinner y eso le suponía un plus mental. Pero no cambió la tradición. Sufrió su undécima derrota ante el italiano, la décima consecutiva.

Aferrado a su servicio, implacable mucho tiempo, disputó la final. Sinner demostró su firmeza desde el arranque. Ha ido a más el transalpino en el recorrido por el cuadro y, después de necesitar cinco sets en primera ronda contra el serbio Miomir Kecmanovic, todo fue un trámite para el jugador de San Cándido, que por fin encontró el premio en un Grand Slam en el 2016 después de la decepción sufrida en Australia ante Novak Djokovic y de la precipitada eliminación en Roland Garros por el argentino Francisco Cerúndolo.

Fue un duelo de sacadores al principio porque no hubo roturas, ni casi ocasiones de quiebre. En el octavo juego del primer parcial pudo el italiano romper el servicio, pero el momento dulce del alemán lo evitó. Tal y como apuntaba el encuentro, se resolvió en el desempate, sin casi fallos, resuelto por 9-7 para Zverev. Impulso para el tenista hamburgués, que en los últimos seis cara a cara había sido incapaz de ganar un set a su rival.

Con las fuerzas intactas, el siguiente set fue aún más equilibrado. Sin puntos de break, pero fue Sinner el que impuso con fuerza su mejor juego para ganar la manga e igualar el choque. Fue clave. Y también el tercero, donde dio la sensación de que el alemán empezó a flaquear. Su saque y sus fuerzas. Y llegó la primera rotura, que aprovechó Sinner para ponerse 5-3 y cerrar después el triunfo para ampliar la ventaja. Estaba a un solo set del título. Zverev se marchó al vestuario; necesitaba recuperarse.

El mejor jugador italiano de todos los tiempos, instalado ya como el decimocuarto tenista en ganar más de un título en Wimbledon, y el tercero en activo junto a Novak Djokovic, que lleva siete, y Carlos Alcaraz, que tiene dos, no necesitó jugar un torneo previo en hierba para imponer su superioridad. Dio una vuelta de tuerca a la situación en el cuarto parcial para acercarse al triunfo con otra rotura más en el séptimo juego. Fue definitivo. El italiano consolidó y cerró el título después de tres horas y 47 minutos.

Solo ha perdido tres partidos en lo que va de temporada el transalpino, que selló su tercer trofeo en hierba en el circuito junto con el de Halle 2024 y este logrado en el All England Club, que redondea una campaña exitosa en la que ha ganado los cinco títulos Masters 1000 de la temporada, algo sin precedentes, que además se une al de París de 2025.

El lunes alcanzará su semana 79 como número uno del mundo, posición a la que llegó tras Roland Garros de 2024, y sale de Wimbledon con 3.600.000 libras esterlinas como premio (4.224.240 euros). Treinta títulos acumulados alumbran ya su carrera.

La séptima final de Grand Slam le reportó su quinto título grande. Solo perdió dos: la de Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos de 2024. Dos Wimbledon, otros dos Abiertos de Australia y un Abierto de Estados Unidos conforman ya su extraordinario palmarés.